Axel Cataldo nació en Caucete, provincia San Juan, el 5 de febrero del año 2002. Actualmente vive en Córdoba donde estudia la carrera de psicología. A su corta edad ya ha publicado tres novelas: “El diario de Carolina”, “Anomia en la plataforma” y “Palabras sin tiempo”. A su vez ha publicado cuentos en diversas antologías.

“La literatura es parte de mí desde que tengo memoria, he leído tantos libros y poemas en mi infancia que al día de hoy puedo considerarlos mis primeros pasos entre las letras”.

Fanático del terror, está convencido de que mediante dicho género es posible motivar el interés de los jóvenes por la lectura.

¿Cuál fue el primer libro que cambió tu vida?

Podría decir que los libros que leía de pequeño ya que era todo nuevo para mi cabeza, el terror cósmico que me brindaban King y Lovecraft me encantaba, porque estaba descubriendo lo desconocido, sin embargo podría mencionar a uno de mis libros favoritos que es La leyenda de Sleepy Hollow, me encantaba.

¿Qué fue lo primero que escribiste?

Lo primero que escribí fue un cuento corto con dos niños, no había antagonista externo ya que el problema de la historia eran ellos mismos.

¿Cuál es tu genero favorito? ¿Por qué?

Me gusta mucho tocar lo social en una historia de terror, lo vuelve muy psicológico, algo que afecta bastante a un lector, siempre desde una mirada humana. Me gusta escribir mucho sobre crímenes, es un proceso que me entretiene mucho, el investigar, siempre pensando como el antagonista, es algo que se crea a la par. También me gusta tocar mucho el tema del miedo a lo desconocido, no hay peor cosa que enfrentar a los personajes que imagino con aquello que toda su vida creyeron falso, o a lo que nunca vieron, causa las mismas reacciones en el lector.

¿Sobre qué temas te gusta escribir?

Sobre todo el horror, con eso crecí, distintas miradas de autores, la cinematografía que veía también de pequeño me inspiró en mi novela, en género slasher está muy marcado, podría decir que “El hat man” es el asesino perfecto creado en base a todos los asesinos que miraba y leía en esas épocas. Sin embargo siempre digo lo mismo: a veces la literatura no tiene género, dentro de una novela de horror se puede encontrar el mejor romance, tanto como en una novela romántica se puede encontrar tristeza y traición.

¿Quién es tu autor favorito? ¿Por qué?

La Santísima Trinidad del horror con la que crecí: Stephen King, H.P Lovecraft y Edgar Allan Poe.

¿Qué es lo que te gusta del terror, la ciencia ficción y la literatura fantástica?

Me gusta porque nos introduce a conocer cientos de probabilidades que no encontramos en nuestra cotidianeidad, en cuanto a mi género predilecto me gusta porque nos enfrenta a nuestras propias incomodidades, nos saca de la realidad para mostrarnos que el miedo es la debilidad que todos tenemos, y que lo podemos encontrar en cualquier cosa, aunque nunca lo hayamos conocido.

¿Cómo es tu proceso de escritura?

Siempre estoy escribiendo, las ideas me vienen siempre y escribo siempre que estoy listo, no lo veo desde un punto de vista forzado, no me siento y digo «voy a escribir» sólo lo hago cuando me surge, básicamente casi todo el tiempo.

¿Cuál es para vos el futuro de la escritura?

La literatura es la puerta a nuevas posibilidades, a que comprendamos lo que nunca vimos, a entender el entorno y nuestras propias acciones, sea en personajes ficticios o en una narrativa más humana.

¿Qué anécdota personal relacionada con la escritura te viene a la mente?

Tengo varias anécdotas que están más relacionadas conmigo al momento de escribir, entre ellas una que ni siquiera mis lectores conocen, hace unos días la di a conocer dentro del programa de radio «Línea Paranormal». Contando mi experiencia con las parálisis del sueño y la influencia que tuvo al momento de escribir mi primera novela, en resumidas cuentas… durante una parálisis logre ver algo que me inspiró a cambiar el diseño que había hecho del asesino, creándolo en base a lo que había visto aquella noche, investigando posteriormente descubrí que no era el único, muchas personas en el mundo durante una parálisis habían logrado ver a aquel hombre ensombrerado que yo había visto, por lo cual decidí llamarlo al igual que todos ellos: Hat man (el hombre del sombrero).

Otra anécdota que puedo mencionar relacionada a mi novela es cómo influyó una situación en mi vida diaria para crear una de las tramas principales de mi historia: la corrupción a la que se enfrentaban los personajes. Todo ocurrió cuando había comenzado con mi novela, mis padres habían tenido un accidente automovilístico, los había chocado un policía mientras ellos estaban estacionados, este estaba totalmente ebrio y había estado en un auto que ni siquiera era suyo, cuando los policías llegaron a la escena quitaron los autos evitando el peritaje, dejándolo en libertad por ser simples conocidos y compañeros. Cuando acompañe a mi padre a la comisaría recuerdo decirle con enfado a uno de los policías «¿Por qué lo dejaron irse? Es un delito chocar en estado de ebriedad.» A lo que el Policía me contestó «¿Quién dice que es un delito?».  Mi padre no dejaba de tocarme el brazo con el codo para que me callara, y aquella aceptación de la corrupción me inspiró mucho, hoy puedo decir que mi novela no sería igual si aquello no hubiese pasado.

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