¿Por qué durante la pandemia se ha pirateado más contenido que antes? Según un artículo publicado por La Vanguardia hace unos días, un estudio en marcha de La Coalición de Creadores junto con GfK ha encontrado que la piratería cultural ha subido al menos un 30% en pocos meses.

piratas confinamientoY al parecer las cifras son igual de preocupantes en el sector del libro. Desde CEDRO indican cómo de enero a marzo hubo 446 denuncias o notificaciones de infracciones contra los derechos de autor. Solo en abril se recibieron 480, un +224% intermensual. Uno de los mayores problemas son los canales ocultos.

A diferencia de una página web pública y expuesta a todos, que puede ser bloqueada mediante algunas técnicas (aunque por lo general accesible desde TOR), es muy difícil intervenir en chats o chatbots. Hace unas semanas me llegó un bot de Telegram —cuyo nombre no voy a compartir— que solo necesitaba algunos datos de cualquier libro para descargarlo en el teléfono móvil.

Su mecánica es sencillísima. Tecleas el título o autor y el chatbot te devuelve todos los títulos o autores que encajan con la búsqueda. Si tiene dudas, te muestra varios. Luego, te ofrece varias opciones de descarga (enlace, epub, mobi, pdf…), incluida información o la lectura en remoto. Cerrar este tipo de chats es prácticamente imposible por la facilidad con la que se abren.

Lejos quedaron los torrent y los pares, la dark web o la necesidad de usar TOR. Ahora cualquiera puede bajarse un chat, escribir un nombre y piratear un libro sin meterse en páginas raras. Y con la cantidad de tiempo libre derivado del confinamiento, la piratería se nos ha ido un poco de las manos.

También se han multiplicado los torrent, ojo, pero menos que otros sistemas más accesibles. La piratería se ha puesto las pilas y están apostando muy fuerte (no es coña) en interfaz de usuario y facilidades.

La abundancia de tiempo libre, y el aburrimiento al no saber gestionarlo, parece haber sido el principal motivo para piratear durante los últimos meses. La gente se aburría más, y como consecuencia se ha puesto a leer o consumir streaming que (y aquí está el fallo) ha decidido no pagar.

Dicho esto, no son tan malas cifras. Mientras que el consumo de Netflix se ha disparado tanto como para que el sistema bajase su calidad para evitar saturar la red (es decir, mucho), ‘solo’ han aumentado un 30% las descargas pirata. Hay que verlo con perspectiva: ha aumentado más el consumo de contenido legal que el ilegal, por mucho.

Imágenes | Luke Southern

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