‘Cachito’ es un cuento que narra la historia de Óscar, un niño con discapacidad. Debido a sus reiteradas crisis epilépticas, Óscar tuvo que ser operado, y las secuelas de ambos eventos fue un retraso cognitivo que exige mucho más apoyo para que lleve una vida normal. ‘Cachito’ es la historia de Óscar, narrada por su padre a través de maravillosas ilustraciones y un texto a dos niveles diferentes.

Gracias a estos niveles, tanto adultos como niños podrán aprender e ilusionarse con el cuento. Y todos disfrutarán de los dibujos, especialmente ahora que Mike Bonales —padre de Óscar y autor del libro— ha logrado con su trabajo que sea publicado por una editorial. Nosotros hemos tenido la oportunidad de hablar con Mike, cuyas palabras transcribimos en este artículo.

entrevista a mike bonales autor de cachito

Mike, la aceptación del cuento ha sido notable.

Sí, ha sido muy buena. Yo sabía, lógicamente, que por parte de la familia siempre hay buenas opiniones, pero a nivel general me ha escrito mucha gente diciéndome que le ha gustado mucho el libro y, sobre todo, que le ha gustado a sus hijos.

Para mí una de las cosas más complicadas era hacer un cuento que gustase a los niños, no ya contar la historia de Óscar, de mi hijo, sino contarlo de tal forma que a un niño le guste el cuento y quiera volver a leerlo. Que no sea un libro aburrido o demasiado explícito que pueda gustar a los padres pero que a los niños les pueda dar un poco igual.

 

De hecho el libro está escrito en dos capas: por un lado orientado a los adultos, que entienden perfectamente la metáfora; y por otro dirigido a los niños. En ‘Cachito’ hay dos cuentos.

Fue muy complicado. De hecho estuve dándole muchísimas vueltas. Antes de hacer los primeros bocetos se me ocurrieron muchas ideas diferentes. Como optar por algo demasiado realista (con doctores, hospitales, etc), de lo que quería huir porque no es algo que suela interesar demasiado a los niños cuando te piden que les leas un cuento.

Además, lo que quería era mostrar una idea, más que la experiencia que tuvimos con tantas consultas en hospitales y tantas pruebas médicas. Por eso decidí tirar más por la fantasía. Al principio iba a ser mucho más fantástico y mucho más metafórico, pero tuve que posicionarme en un término medio, volver un poco a la realidad pero manteniendo esos recursos de fantasía.

 

¿Cómo has vivido la exposición de tu vida privada a través de un cuento? No es un cuento imaginario: es tu historia.

La aceptación ha sido muy buena desde que subí el vídeo del crowdfunding abriéndome a todo el mundo para contar la historia de Óscar. Ahí empecé a tener muy buenas respuestas de gente que me comentaba que le parecía un proyecto muy bonito. Apenas habían visto unas imágenes, claro, porque eran los inicios, pero querían participar.

Encontré mucho apoyo. Me pareció genial porque hubo incluso asociaciones o colegios muy interesados en el cuento. Querían contar esta historia a los niños. Buscaban una forma de acercarles a esta realidad de una forma amena y divertida.

 

¿Cómo se lleva a nivel personal?

A nivel personal se lleva bien porque la respuesta ha sido muy positiva. No te puedo dar ni un solo aspecto negativo de haber contado la historia. Creo además que es algo que hay que contar. Lo que quiero con el cuento es que se normalice y que haya una inclusión real, que se vea que hay personas con capacidades diferentes.

Igual que hay gente colgando vídeos en YouTube jugando con juguetes que están promocionando, ¿por qué no voy a contar yo las características de esta situación que nos ha tocado vivir? Y, sobre todo, contar la historia de cómo mi hijo se supera día a día.

 

¿Y qué opina el mayor?

Le ha gustado. De hecho en su colegio hicimos una especie de obra de teatro con marionetas con los personajes, como si de una obra de guiñoles se tratase. Contábamos el cuento con diapositivas de fondo e imágenes del cuento para que los niños fueran entendiendo lo que queríamos mostrar.

Lo hicimos en las jornadas que hizo el colegio sobre capacidades diferentes, y mi hijo por un lado estaba un poco avergonzado, porque todos sabían que él era uno de los protagonistas del cuento; y por otro lado le está ayudando también a entender que su hermano es un poco diferente a lo que quizá ve en otros niños (sus primos, sus amigos, etc).

Es importante que sepa que hay una historia detrás, que tenemos que ayudar mucho a Óscar y que él también tiene que ayudarle. En el cuento compartiendo sus juguetes, pero que va más allá. Hay que ayudarle a entender sus emociones y comprenderle. Es cierto que tampoco me ha pedido el libro tantas veces como yo pensaba, pero le gusta y alucina con el hecho de que lo tengan en ‘todas’ partes [a las que va]. Para él es muy emocionante.

 

¿Faltan este tipo de cuentos en la literatura?

Hay algunos que funcionan bastante bien y son más conocidos. Pero no es algo tan común. Investigando antes de escribir mi libro ya conocí algunos. Además, ya teníamos muchos cuentos por Iván, el mayor, y también por Óscar, y vas recopilando unos cuantos. Había algunos que me gustaban por su sencillez y por lo bien que expresaban una idea sin llegar a contar exactamente la dificultad o trastorno que tiene el niño.

Por ejemplo, está ‘El cazo de Lorenzo’, un libro que habla discapacidad. Me gusta mucho cómo lo cuenta porque es un niño que tiene un cazo atado y no puede deshacerse del mismo. Ese cazo es su discapacidad y el libro cuenta cómo le ayudan las personas de su alrededor a aceptar que tiene ese cazo y que puede seguir haciendo su vida con él. Es un libro estupendo para hablar de integración.

También hay otros cuentos, como ‘Por cuatro esquinitas de nada’, que habla sobre algo muy abstracto. Te cuentan el cuento con formas geométricas. Por ejemplo, cómo se adapta un círculo a un cuadrado. La verdad es que no hay muchos libros y no los ves en grandes editoriales.

 

Además del salto a la ‘fama’, ¿qué ha supuesto para la familia?

Nada, ningún cambio, porque ha tenido muy buena aceptación el crowdfunding (ha habido mucha familia apoyando, amigos, compañeros de trabajo). Y luego ha habido mucha difusión, de ellos y otras personas con muchos seguidores. El proyecto ha sido un éxito y por eso quería ir un poquito más allá e intentar publicarlo en una editorial. Y ya hay una.

No van a ser muchos ejemplares pero es un comienzo. Hay mucha gente que está pidiéndome el cuento porque no llegaron al Verkami y es una oportunidad para que puedan conseguirlo. Ojalá podamos hacer más ediciones y se convierta en lo más vendido. Sobre todo por darle más difusión a lo que quiero contar en el cuento, como la importancia de la atención temprana.

También la importancia de normalizar estas situaciones y salir adelante, así como la inclusión. Que sean personas un poco diferentes en algunos aspectos al final podemos convivir juntos trabajando entre todos.

cachito un cuento sobre capacidades

¿En qué momento dices “voy a contar esta historia”? ¿Qué hace ‘clic’ en el cerebro?

Por un lado una de las razones fue por mi hijo mayor. Yo quería explicarle lo que le pasaba a su hermano pero no sabía muy bien cómo hacerlo. Cuando yo empecé este proyecto él tenía cinco años muy recientes. Cuando nació su hermano él tenía tres años y era muy difícil explicarle algo así. E incluso con los seis que tiene ahora es complicado.

Si la discapacidad de su hermano fuera que no podía andar o que le falta una mano o cualquier tipo de discapacidad física sería mucho más fácil de explicar que una que afecta a nivel cognitivo y social, como puede ser un daño cerebral o un autismo. Tenía que encontrar una forma de explicárselo que fuera divertido y que pudiera entender la idea.

Luego hay otra razón. Quería abrirme al mundo en ese sentido para normalizar un poco el tener una persona con discapacidad en la familia. Darlo a conocer porque es crucial dar importancia a la atención temprana, que en el caso de Óscar ha sido fundamental para su desarrollo.

Es algo que se denuncia a través de libros como el de Cachito para que seamos conscientes que los gobiernos tienen que poner mucho de su parte para que ningún niño se quede sin su atención especializada.

 

Porque los programas sociales se quedan cortos.

Ya lo explicaba en el vídeo de Verkami. Este proyecto persigue buscar beneficio económico para poder afrontar la atención especializada que va a necesitar mi hijo cuando termine la atención temprana. A los seis años el sistema público deja de cubrir esa parte y las personas que tienen hijos con algún tipo de diversidad funcional tienen que costeárselo ellos.

La idea era, por un lado, conseguir una pequeña ayuda para cuando Óscar cumpla seis años y, por otro lado, denunciar que hay muchos casos como el nuestro en el que tienes que buscarte la vida pagando una terapia privada. Hay familias que van a poder pagarla y familias que no.

 

Son terapias privatizadas a partir de los seis años pero que no dejan de ser necesarias pasada esa edad.

Eso es. Tu hijo no deja de tener discapacidad a los seis años. Si bien es cierto que en el colegio tiene un aula específica y profesionales para ayudarle, estos niños necesitan mucha más ayuda. Logopedas, fisioterapeutas, psicólogos, etc, y todas suman. No puedes esperar que todo se solucione en el colegio.

En un colegio público tú tienes cierto apoyo, como un aula TEA donde trabajan ciertos aspectos para que pueda integrarse en el aula ordinaria. O unas horas al día de apoyo. Y además de todo esto, supongo que también he escrito esto para ‘dejar un legado’.

 

El hijo, el árbol y el libro.

Sí, porque ya había publicado cómics pero esto, al ser una historia tan personal e importante para mí, quería compartirlo con todo el mundo.

Imágenes | Mike Bonales

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