El reconocido escritor Julio Cortázar, en su famosa novela Rayuela, pone en boca de uno de sus personajes principales, Oliveira -quien cultiva la literatura, el jazz y lee a Kierkegaard-, la expresión <<no hay ideas generales>> (Cap. 15: 123), lo cual llama significativamente la atención, dada la importancia y fundamento que la acepción <<ideas generales>> representa para la ciencia y el desarrollo del conocimiento científico, a través de todo su proceso de consolidación y afirmación. Tal como lo ratifica Mario Bunge, <<El conocimiento científico es general: ubica los hechos singulares en pautas generales, los enunciados particulares en esquemas amplios>>. (2001 :36). Así como, W. Wartofsky : <<La ciencia constituye un cuerpo organizado o sistemático de conocimientos que hace uso de leyes o principios generales; es un tipo de conocimiento acerca del mundo y es aquel tipo de conocimiento del cual puede alcanzarse acuerdo universal por parte de los científicos.>> (1973: 43). También Hegel: <<El comienzo de la formación y el remontarse desde la inmediatez de la vida sustancial, tiene que proceder siempre mediante la adquisición de conocimientos y puntos de vista universales, en elevarse trabajosamente hasta el pensamiento de la cosa en general>> (Fenomenología.1971: 9).

Las ideas generales, desde su creación atribuida al filosofo Sócrates, sustentado en la credibilidad de otro notable filósofo, Aristóteles, han sido un apoyo indiscutible y aceptado en toda la historia de la filosofía y los filósofos como base de toda la teoría del conocimiento y el avance del quehacer científico. En efecto, Aristóteles, en su Metafísica, destaca la labor de Sócrates, por ocuparse de los problemas morales, buscando en ellos lo universal, y habiendo sido el primero que aplicó el pensamiento a las definiciones. (Cap.6: 13). Aristóteles, otorga a Sócrates el mérito de ser el primero en utilizar la inducción y la definición, dos instrumentos fundamentales de la ciencia. La definición es el resultado de la inducción. Las definiciones conducen a las ideas generales y a la búsqueda de los conceptos y estos se expresan a través de las definiciones.

Platón y Aristóteles se alinean en la confirmación de las ideas generales. Platón sostenía que lo común a toda búsqueda de definiciones era la suposición de que había cosas reales tales como los universales (Ideas) que subsistían y antecedían a los objetos sensibles, y estableció que la diferencia objetiva entre estos universales y los entes particulares respondía a la diferencia subjetiva entre ciencia y percepción sensible. Como consecuencia, para Platón sólo hay ciencia de lo que permanece siempre idéntico a sí mismo, esto es, el universal (Idea); mientras que de los entes particulares sólo tenemos percepción sensible, y por lo tanto, un conocimiento no seguro que definirá como ‘opinión’. Aristóteles defenderá la idea de que sólo tenemos conocimiento de lo universal, pero a diferencia de Platón no derivará de esta condición el detrimento ontológico de los entes particulares. (Espinal Restrepo. 2011: 379).

La conocida crítica aristotélica a las ideas platónicas derivará hacia la Edad Media, en la famosa polémica de los universales, donde surgirá una posición extrema, asociada a Platón y una actitud moderada afín con Aristóteles. Esta última representada por Boecio, enfrentado a las inclinaciones platónicas de Porfirio. Tanto para la postura realista extrema, asociada al pensamiento de Platón, como para la postura realista moderada, derivada del pensamiento de Aristóteles, los universales son reales, es decir, tienen un contenido ontológico específico, sólo que para los realistas extremos este contenido implica existencia independiente y previa a los objetos particulares, mientras que para los realistas moderados, el universal, aunque subiste, no preexiste a los entes singulares, se da siempre en conexión con ellos. (Ibid: 385). Las otras dos posiciones, sobre los universales, son las de Rosceliano y Pedro Abelardo, calificadas dentro del llamado nominalismo y conceptualismo, que a pesar de la disidencia en algunos de sus planteamientos, mantuvo la vigencia y la consistencia del concepto y la importancia de las ideas universales.

Esta polémica provoca un gran interés por las obras de Aristóteles, iniciada desde la cultura islámica donde se constituyeron centros de estudio y traducción para el seguimiento de la denominada filosofía natural de Aristóteles, es decir, la Física, Acerca del Cielo, Acerca del Alma, Acerca de la generación, que mas tarde influirán en la Europa medieval. <<Estas obras, junto a los comentarios a las mismas, hechos con posterioridad por Alfarabi, Avicena y Averroes, provocarán la revolución intelectual que ocurrirá en el siglo XIII>> (Chapsal E. 2013). Hecho que estimuló un gran entusiasmo por el pensamiento de Aristóteles, particularmente por el estudio de su Metafísica y sus Libros Naturales y generó un enfrentamiento histórico en la época, considerado por Gilson como el más grande acontecimiento filosófico de la Edad Media occidental cuyas consecuencias serán decisivas para el futuro del pensamiento moderno (citado por Chapsal. 2013: 57). Es la controversia entre Razón y Fe. La primera: dirigida a conocer el mundo en su totalidad por sus propios medios partiendo de la experiencia sensible, y mediante leyes y teorías establecer los fundamentos conceptuales y generales con que se puedan explicar y pronosticar los fenómenos empíricos. La segunda: inclinada a buscar la verdad del conocimiento humano en el contacto con las ideas divinas producido por una iluminación sagrada.

El concepto de razón es decisivo para el mundo moderno por que la ciencia, la búsqueda del saber, el conocimiento y todo el desarrollo científico que significa la edad moderna descansa sobre el pensamiento racional, es decir, el ejercicio de la razón. En efecto este ejercicio contiene por definición dos conceptos esenciales para el fundacion de la ciencia, como son el razonamiento deductivo y el razonamiento inductivo. El primero parte de verdades y hechos universales analizándolos en sus partes para explicar y entender el fenómeno en estudio. Es una de las bases del Discurso del método de Descartes, el análisis, la descomposición del todo en sus partes. Consiste en reflexionar el problema en bloques y dividirlo en tantas partes como se pueda hasta llegar a los elementos que se consideren como verdaderos. El razonamiento inductivo parte de hechos y observaciones particulares y deriva en principios, conceptos y leyes universales. Es el razonamiento básico de la investigación científica, la esencia de los modelos científicos actuales y creador de las modernas tecnologías. En este campo se inscriben los más connotados científicos del mundo occidental, como Francis Bacon, creador del método científico seguro y verdadero basado en la observación, la experimentación y la inducción, para buscar y controlar las principales leyes que gobiernan la naturaleza, junto a científicos como, Galileo, Copérnico, Newton y J. Stuart Mill, entre otros. Por el lado de la importante corriente filosófica del idealismo, encontramos a Kant con su concepto de los <<juicios sintéticos a priori>>, base sobre la que se produce la revolución kantiana, por ser los únicos capaces de producir conocimiento científico, están sustentados en el principio de universalidad y necesidad.(Cfr. Critica razón pura. 1993: 34). Igualmente Hegel sustenta su sistema del conocimiento en las nociones de Absoluto, y el Concepto, es decir, en la posibilidad de alcanzar el saber absoluto. Este absoluto para Hegel es lo universal: <<El comienzo, el principio o lo absoluto, tal como se le enuncia primeramente y de un modo inmediato, es solamente lo universal>> (Fenomenologia.1971:16).

En el mundo literario encontramos destacados escritores interesados en el concepto de ideas generales, como Jorge Luis Borges en su conocido relato, de la colección <<Ficciones>>: Funes el memorioso. Para Borges, Funes, era poseedor de una gran memoria, de allí el memorioso. << Funes no sólo recordaba cada hoja de cada árbol, de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado>> (1966:54), pero era incapaz de ideas generales. <<Le costaba comprender que el símbolo genérico perro, abarcara tantos individuos dispares de diversos tamaños y de diversas formas. Había aprendido sin esfuerzo el inglés, el francés, el portugués, el latín. Sospecho, sin embargo, que no era muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos>> (Ibid)

Según lo observado en lo antes expuesto es obvia y clara la importancia de las ideas universales en la vida y quehacer del mundo occidental. Ante esto nos preguntamos: ¿Qué intención llevó a Cortázar a expresar en uno de sus personajes principales la idea de que <<no hay ideas generales>>?

Consideramos, que a lo largo del desarrollo de la obra Rayuela, Cortázar expresa su particular concepción del mundo, la vida y el tiempo, al punto que niega la forma como se concibe la vida en el mundo occidental. <<La fácil trampa de la geometría con que pretende ordenarse la vida de occidente>>.(Cap.2). Considera esa vida absurda y propone la búsqueda de otra vida, otra cultura. Vivir de otra manera. (Cap.22). El caos está detrás de todas las cosas. La apelación directa a lo imposible, al absurdo. Y como solución vivir el absurdo. (Cap.22-23).

Expone en muchos párrafos de la obra la idea del hombre nuevo el que está creando continuamente la realidad, que se está creando a sí mismo constantemente, así llegarían la unidad y la paz definitiva Lo que Cortázar llama la antropofanía (Cap. 79) <<Es preciso inventar otra vez el mundo, crear el hombre nuevo. La bella edad de oro>> (Cap.17). Para Cortázar el error básico del pensamiento occidental es haber parcelado la realidad y falsearla. Hacer compartimientos de cosas que deberían estar unidas. El mundo occidental, la tradición judeocristiana y la lógica aristotélica intentan dividir cosas que debieran estar unidas. La inconveniencia de las dicotomías occidentales que desgarran la realidad (Cap.73). Cortázar considera un error que tanto el lenguaje como el pensamiento se guíen por el funcionamiento aritmético binario de nuestro cerebro; clasificándolo en sí y en no, positivo y negativo. (Cap.86)

Cortázar, a través de sus personajes principales, Oliveira y la Maga y el apoyo de los secundarios, expone su crítica y su propuesta. Oliveira lector y estudioso de la filosofía, Intenta superar el racionalismo de Descartes. Golpear los sistemas filosóficos. Es un símbolo del buscador. Se afirma en las ideas de Kierkegaard, un respetado y excepcional antihegeliano Oliveira tiene momentos optimistas, porque siente que un día esa pared se va a caer y del otro lado está el reino milenario, el hombre verdadero, el proyecto humano que el imagina y que no se ha realizado hasta ahora. A lo largo de la obra hay varias referencias a un kibutz, a un mandala, a un paraíso perdido.<<Sería más feliz en cualquiera de las Arcadias de bolsillo>>.-dice Oliveira. (Cap.17). La metáfora del pez y la pecera (Cap.8 y 25) es elegante y significativa. Los peces en su incesante movimiento no tocan su nariz en la pecera. Es una repetición infinita del ansia de fuga, de atravesar el cristal y entrar en otra cosa. Pero la metáfora más importante y central es el propio juego de la rayuela que Cortázar describe en el capítulo 36. La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. En lo alto está el cielo, abajo esta la tierra. Es muy difícil llegar con la piedra al cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Un día aprende a salir de la tierra y remonta la piedrita hasta entrar en el cielo. Lo malo es que casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el cielo.

Pero Cortázar no está solo en este camino lo acompañan importantes escritores y pensadores, como Faulkner, Pio Baroja, Nietzsche, y Camus, entre otros. Para Faulkner la desdicha del hombre consiste en que es temporal. <<un hombre es la suma de sus propias desdichas. Todo es un absurdo>>. Faulkner se hace eco de la famosa cita atribuida a Shakespeare, en Macbeth:: <<La vida es un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, y que nada significa>> Los personajes de Faulkner se avienen con el suicidio (El Sonido y la Furia. Citado por J.P. Sartre 1939: pp.137-143).

Pío Baroja, es otro reconocido escritor con una posición en línea con la de Cortázar. Su novela El Árbol de la ciencia, probablemente la mejor lograda de su gran producción literaria, nos relata, a través de su personaje Andrés Hurtado, su gran decepción y desencanto por la forma como el hombre asume la vida. <<La vida es una lucha cruel, una cacería constante en que nos vamos devorando unos a otros>> (p.69). Dice Andrés: <<Esa anomalía de la naturaleza que se llama la vida necesita estar basada en el capricho, quizá en la mentira (…) le parecía una cosa fea, turbia, dolorosa e indominable>> (p 97). También como Oliveira, se aficionó al estudio de los filósofos –Kant, Fichte, Schopenhauer—que le permitiera formarse una cosmogonía, una hipótesis racional de la formación del mundo; después, una explicación biológica del origen de la vida y del hombre, asunto que nunca pudo conseguir. Pio Baroja también asume la mención del juego de la rayuela en su novela, El Cura de monleon.

Nietzsche, en su muy conocida, citada y comentada teoría del superhombre, expuesta en Así Habló Zaratustra, es proverbial su desconfianza y critica al hombre, y al mundo. Sostiene que:<<Este mundo eternamente imperfecto, imagen, e imagen imperfecta de una contradicción eterna>>(De los Trasmundanos). <<El hombre es para mí una cosa demasiado imperfecta. El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre>> (Prologo.4).Para Nietzsche, el hombre debe ser superado y sustituido por el superhombre, el cual designa un tipo de óptima constitución, en contraste con los hombres <modernos> y <buenos> (Ibid). que deben ser sustituidos con la filosofía de un hombre nuevo, que responda a sí mismo, un líder, creador y victorioso, apoyado en la voluntad como incentivo y la grandeza y excelencia como objetivo.

Cortázar y Albert Camus coinciden en el tema del absurdo. De la vida y el mundo como absurdo. Solo difieren en la solución al mismo. Cortázar plantea vivir absurdamente para acabar con el absurdo. Vivir con el absurdo (Cap.22). Camus, en tanto, considera la idea del suicido, aunque Cortázar también la menciona discretamente (Cap.20). Con la idea del suicidio Camus abre su obra El Mito de Sísifo. <<No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio (….) El tema de este ensayo, es, precisamente, esa relación entre lo absurdo y el suicidio, la medida exacta en que el suicidio es una solución de lo absurdo>> (1985: 5-6). La filosofía del absurdo de Camus parte del hecho de que nuestras vidas y el mundo no tienen valor, son insubstanciales y el tiempo es el peor enemigo del hombre. La extrañeza del mundo es el absurdo<<El mundo no es sino una inmensa irracionalidad, todo es un caos. En este mundo devastado está demostrada la imposibilidad de conocer. Se pueden captar los fenómenos, pero no se puede aprehender el mundo>> (pp. 10-16). El Mito de Sísifo es un ensayo filosófico de gran valor y factura intelectual de incitante reflexión:<<El título del ensayo proviene de un atribulado personaje de la mitología griega (Sísifo). En él, Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida, presentando el mito de Sísifo como metáfora del esfuerzo inútil e incesante del hombre (….) como Prometeo, hizo enfadar a los dioses por su extraordinaria astucia y fue condenado a perder la vista y a empujar perpetuamente un peñasco gigante montaña arriba hasta la cima, y obligado a recogerlo y empujarlo indefinidamente>> (Wikipedia).

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