No es el título de un artículo, es una declaración de intenciones. Porque creo que la prisa divide, y la separación enferma. Tengo la impresión de que la prisa está empezando a ser la mayor pandemia del siglo XXI entre la afortunada población que tenemos posibilidades para comer a diario. Lo que me gustaría es meter un hierro entre los barrotes de la rueda, que encarcela sueños e ilusiones que deberían ser libres para volar: he ahí la «declaración de intenciones».
Si eres de los que dejan un café a medias porque no tienen tiempo para que se enfríe, lo siento, pero no puedo hacer nada por ti; porque estas poco más de 600 palabras se tardan en leer el tiempo justo en que se enfría un café.
Y como todo empieza siempre en uno mismo, os cuento que hoy estoy de celebración de mi primer año sabático. Hace justo un año, 10 de junio del 2016, que dejé mi trabajo. En este tiempo he hecho variadas excursiones hacia el apasionante e incierto camino que lleva hacia adentro. La prisa no es buena para esto… Concederse el lujo de no hacer nada, hasta llegar al extremo de aburrirse, es un placer cada vez al alcance de la mano de menos afortunados eremitas en el desierto de la soledad.
Entrando en harina:
La palabra compuesta esquizofrenia (schizein y phrēn) tiene su origen en el griego clásico, y se puede traducir como: dividir el entendimiento, escindir la razón o romper la mente. No la miréis desde un punto de vista de la psicología moderna; volvamos a esos hombres y mujeres con túnicas blancas charlando sobre las cosas más ínfimas, como el estudio del alma, que es lo que realmente quiere decir psicología.
Volvamos al origen de las primeras divisiones: a la Grecia de Sócrates, antes de la primera globalización llevada a cabo impecablemente por Alejandro Magno, cuyo mentor intelectual fue Aristóteles, que aprendió de Platón, discípulo del viejo Sócrates, cerrando el círculo. Y es que tengo la impresión de que llevamos cayendo en el pozo de la ignorancia desde hace ya 2.500 años, si no son más.
No os ofendáis, por favor, solo estoy exponiendo los motivos que me han llevado a titular así esta nueva sección… Repito: esquizofrenia, o la escisión del entendimiento. Porque tengo la molesta impresión de que desde aquella gente que se pudo dar el lujo de filosofar, con la barriga llena, sobre las cuestiones más primitivas, como ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿a dónde voy?, y hasta nuestros días, hemos ido de culo y cuesta abajo. A la vez, soy optimista, porque espero que haya gente que quiera perder el tiempo leyendo estas pocas palabras, tomando un café calentito.
La prisa, que divide y enferma.
Pretendo indagar en los porqués de la urgencia por hacer las cosas más estúpidas como si fueran importantes. Quisiera intentar separar el grano de la paja. Me interesa bucear en los motivos por los que es más importante hacer una foto que vivir un momento. Si la vida tiene algún sentido, puede que sea el de compartir con la gente que queremos, momentos que mueren.
Esto no es una apología sobre la vida lenta, o la enumeración de las bondades de los movimientos slow. Eso sería etiquetarse, y dividirse. Que es justo lo contrario de lo que quisiera. Es como escuchar solo al político del partido que hemos elegido como representante de nuestros intereses, o sufrir con el equipo de fútbol que va a darnos alegrías o decepciones que no podremos evitar.
¿Es lo mismo ser una oveja negra en un rebaño de ovejas blancas, que una blanca en el de negras? ¿Por qué las ovejas se agrupan en rebaños, y los pájaros vuelan juntos?
Y, la pregunta más importante de todas:
¿Para qué sirve una pompa de jabón?
Buenos días,
Para variar, me encanta esta web, la recomiendo a todo el que me preste atención (cosa que sucede poco).
Yo estoy harta de correr para no ir a ningún lado, de no poder estar sin hacer nada y pasar muchas horas en el trabajo para “solo conseguir dinero”, que sí, que sin dinero no se come, en eso estoy a favor, pero trabajar para no hacer nada… cada día me parece más absurdo.
No hay tiempo de aburrirse, en el tren se lee, se juega o se habla por el teléfono, en el trabajo no se para, para comer te rodeas de gente con la que trabajas y no te puedes quitar “la máscara de trabajo”, en casa tienes una montaña de “tareas urgentes e importantes” y el fin de semana “quedar con amigos y hacer actividades sociales”.
Yo quiero un tiempo para poder quedarme en casa, durmiendo, dormitando o mirando las nubes sin verlas.
Quiero tener tiempo para quererme, que no me quiero porque no me puedo prestar atención al dársela a otros.
Y eso que tengo suerte, no tengo televisor, radio ni compañeros de piso, no hay un ruido constante de fondo que no me deje oír mi mente. Aun y así me sigue faltando el tiempo para poder parar y dejar que el tiempo fluya. Parar para saber quién soy.
Un saludo,
Bueno… Lo más difícil suele ser romper la inercia.
Dos frases, a las que soy muy aficionado:
«Hasta el camino más largo empieza con un primer paso».
«El que sabe lo que quiere, tiene la mitad del camino recorrido».
Gracias por tu participación y suerte en la vida!!
Gracias!
Suerte en la vida para vosotros también.
Saber lo que quieres no siempre es tan importante como saber lo que NO quieres 😉
Un saludo,