Imagen vía Pixabay.

Muchos fueron los que vaticinaron el final de los libros electrónicos con la aparición de las tables, y sobre todo del iPad. Sin embargo, los libros electrónicos no solo siguen vivos, sino que gracias a E-Link estamos a punto de presenciar el salto a una próxima generación que por fin podría llevar el color a estos dispositivos.

Durante los últimos años hemos visto ya prototipos de papel electrónico en color, usados marcos de fotos digitales de gran tamaño. Debido a que la tecnología de tinta electrónica es reflectante y visible sin retroiluminación, las imágenes parecían como si hubieran sido pintadas en un lienzo. Ahora bien, el problema venía cuando se pretendía cargar la siguiente imagen. El dispositivo requería un proceso de rediseño que, en ocasiones, podía llegar a durar hasta medio minuto. Una tecnología interesante, pero poco práctica todavía para libros electrónicos: nadie esperaría medio minuto para pasar de página a página.

Las pantallas con tinta a color funcionan de una forma similar a las versiones en blanco y negro que se usan actualmente en dispositivos como el Kindle de Amazon. Pero en lugar de llenar las pequeñas microcápsulas que funcionan como píxeles de la pantalla con pigmentos en blanco y negro, la versión en color agrega una serie de pigmentos de colores que se pueden activar y combinar en múltiples pasadas para construir lentamente la imagen a color. Esta tecnología permite recrear unos 40.000 colores mezclando y combinando estratégicamente los pigmentos. La novedad consiste en que se ha conseguido que la página que complete en unos dos segundos, lo que sí permitiría aplicarse a lectores electrónicos.

Los resultados no son tan saturados ni tan vívidos como las imágenes reproducidas en una pantalla LCD, pero la tinta electrónica tiene sus propias ventajas únicas sobre esas tecnologías. Las imágenes son más duraderas y fáciles de ver, incluso con luz solar intensa. Además, se utiliza muy poca energía, hasta el punto de que cuando se crea una imagen a color, permanecerá en la pantalla de forma indefinida, sin la necesidad de fuente de alimentación externa. También se han desarrollado variantes del nuevo papel electrónico a color con versiones que pueden producir colores más vivos, pero con una paleta más pequeña. Estas pantallas podrían usarse en tiendas y centros comerciales donde la señalización está pensada principalmente para captar la atención de los compradores, con la precisión del color en un segundo plano.

La única pega que se le podría poner a esta tecnología es el lógico aumento de precio de los dispositivos, ya que los componentes electrónicos necesarios para generar imágenes a todo color son un poco más complejos. Bueno, esto y que no se sabe cuándo empezará a ser implementada para que los lectores digitales puedan disfrutar de ella. Ahora bien, para todos esos lectores digitales que llevan largo tiempo soñando con la posibilidad de leer cómics en libros electrónicos, ¿qué importa tener que esperar un poco más?

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