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En 1895 murió Alfred Nobel, químico sueco, filántropo e inventor de la dinamita. En su testamento, Nobel dedicó la mayor parte de su enorme patrimonio a la concesión de cinco premios anuales. Así es como nacieron los Premios Nobel de Química, de Física, de Medicina, de la Paz y de Literatura.

El de Literatura es el premio literario más prestigioso del mundo. Para su elección, que tiene lugar cada año en octubre, el comité baraja a escritores de cualquier país y con obras en cualquier idioma. Se supone que el autor galardonado es un escritor cuyo trabajo representa un estándar de excelencia y que mueve la literatura hacia una dirección «ideal». Aunque cada año la interpretación del comité de lo que significa «ideal» puede variar enormemente, e incluso llegar a contradecirse ‒a veces con enormes patinazos‒, parece que en los últimos tiempos la decisión se centra en obras que se enfoquen hacia el humanitarismo.

Con más de un siglo a sus espaldas, el Premio Nobel de Literatura está lleno de infinidad de curiosidades, muchas de ellas no exentas de cierta polémica. Muchas de las situaciones más controvertidas producidas en la concesión del premio tienen que ver con la primera vez en la que se da una situación, insólita hasta ese momento, porque a partir de entonces se sientas precedentes para que vuelva a suceder en un futuro. Con más o menos discusiones en torno a ellas, hoy recopilamos ocho de esas primeras situaciones.

El primer ganador de todos: Sully Prudhomme (1901)

El poeta francés Sully Prudhomme fue el primer premio Nobel de Literatura, otorgado en 1901. Prudhomme publicó su primer libro de poesía, Stances et Poèmes, antes de que estallara la guerra franco-prusiana. El libro, que cosechó un enorme éxito por parte de la crítica, contiene algunos de sus poemas más famosos. Tras la guerra su estilo cambió, pasando del sentimentalismo a otro más centrado en la filosofía y el intelectualismo. Fue galardonado con el premio debido a su habilidad para escribir en ambos estilos con gran inteligencia y emoción. Publicó más de catorce libros de poesía a lo largo de su vida, así como varios libros de prosa y artículos.

El primer premio compartido: Frédéric Mistral y José Echegaray (1904)

A lo largo de su historia el Nobel de Literatura solo se ha compartido en cuatro ocasiones. No están claras cuáles son las pautas que hacen que el comité considere que el galardón merece ser compartido. De cualquiera modo, en la década de los setenta se estableció una política con dos condiciones para compartir el premio ‒siempre entre dos escritores y nunca entre más‒: «que cada uno de los dos candidatos fuera el único digno del Premio» y «que hubiera una comunidad entre ellos que justificara el procedimiento». Mucho antes de que esas condiciones se establecieran, en 1904, el premio fue entregado al mismo tiempo a Frédéric Mistral y a José Echegaray.

La primera ganadora mujer: Selma Lagerlöf (1909)

En 1909 Selma Lagerlöf se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Nobel de Literatura debido a la imaginación y la naturaleza espiritual de su trabajo. Su obra más famosa, una historia para niños titulada El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia, se centra en un joven cuyo tamaño se ve reducido y que viaja a lomos de un ganso para volver a casa y conseguir volver a su tamaño normal. Lagerlof dedicó su vida a enseñar y a ayudar a los niños. El amor por la humanidad, ejemplificado en su trabajo, también fue evidente en la forma en que vivió su vida, sobre todo cuando, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, envió su medalla del Premio Nobel a Finlandia para recaudar dinero para ayudar a luchar contra las tropas soviéticas. Recibió dos doctorados honoríficos en universidades suecas y fue la primera mujer en aparecer en un sello sueco. Además fue una gran defensora del sufragio femenino. Muchas de sus obras fueron adaptadas al cine, especialmente en la era del cine mudo.

El primer ganador asiático: Rabindranath Tagore (1913)

Nacido en Calcuta en 1860, Rabindranath Tagore fue el primer ganador asiático del Premio Nobel de Literatura, además de ser el primer ganador no europeo. Entre sus logros hay que señalar el haber remodelado la literatura bengalí ‒está considerado el mejor escritor bengalí de todos los tiempos‒ o haber inspirado el himno nacional de Sri Lanka. A lo largo de su vida escribió poemas, novelas, cuentos y obras de teatro, así como miles de canciones. Se le ofreció el título de caballero en 1919, pero lo rechazó en protesta por la masacre de Jallianwala Bagh y habló fervientemente a favor de la independencia de la India. Utilizó las ganancias del Premio Nobel para financiar su Universidad Visva-Bharati, donde pasó gran parte de su tiempo enseñando. En 2004, su medalla del Premio Nobel fue robada junto con algunas de sus otras posesiones de la bóveda de la universidad. Para compensar el robo, el comité del premio produjo dos réplicas de la medalla, una de oro y una de bronce, que regalaron a la universidad en honor a Tagore.

La primera ganadora latinoamericana: Gabriela Mistral (1945)

La profesora, poeta y diplomática chilena Gabriela Mistral se convirtió en la primera escritora latinoamericana en ganar el Premio Nobel de Literatura en 1945 por su poesía, que según el comité encarnaba las aspiraciones del mundo latinoamericano y de habla hispana. La poesía de Mistral se centró en numerosos temas, como la feminidad, la maternidad y la identidad nacional. Dedicó gran parte de su vida a la enseñanza ‒llegó a ser profesora de Pablo Neruda‒ y realizó campañas para que la educación fuera más accesible a niños de todas las clases sociales. Su poesía se enseña en las escuelas como una de las muestras más importantes de la literatura chilena. Nunca se casó y, aunque no hay pruebas concretas, se especulaba con que era homosexual ‒de ser cierto, también sería la primera lesbiana en recibir el premio‒.

Borís Pasternak

Borís Pasternak

El primer rechazo del premio: Boris Pasternak (1958)

Del rechazo del Nobel de Boris Pasternak ya hemos hablado en La piedra de Sísifo. Fue galardonado con el premio en 1958. Debido a su popularidad en toda Europa, Pasternak había sido acusado de ser antisoviético. Aceptar el premio habría puesto en una delicada situación a su familia, porque, de hecho, el Instituto Literario de Moscú exigió a todos sus estudiantes que se posicionaran contra Pasternak. Se creía que el autor estaba conspirando con Occidente en contra de su país ‒es más, en 2014 la CIA admitió que habían estado distribuyendo en secreto copias del Doctor Zhivago en una campaña de propaganda a gran escala campaña‒. Resultado final: Pasternak envió un telegrama rechazando el premio. Ese rechazo no fue un impedimento para que el escritor fuera a juicio y probablemente habría sido encarcelado de no ser por el descontento que tenía la opinión pública a nivel internacional. No fue hasta veintinueve años después de su muerte, en 1989, que el hijo de Pasternak pudo viajar a Suecia y recoger la medalla que pertenecía a su padre.

El primer ganador negro: Wole Soyinka (1986)

Wole Soyinka al mismo tiempo la primera persona negra en ganar el Premio Nobel de Literatura y el primer africano. Se hizo con el premio en 1986 por una obra ‒formada por teatro, novelas, cuentos e incluso películas‒ que describía los horrores del apartheid y que llevaron a su arresto y encarcelamiento durante la guerra civil. Su discurso se centró en la igualdad y la aceptación, y una vez más en contra del apartheid, dedicando sus palabras a Nelson Mandela. Posee numerosos doctorados honorarios de universidades de todo Nigeria y ha enseñado por todo el mundo. Ha escrito más de treinta obras de teatro a lo largo de su vida y continúa escribiendo a día de hoy.

El primer músico ganador del premio: Bob Dylan (2016)

En 2016, el cantante y compositor Bob Dylan fue el primer músico galardonado con el Pemio Nobel de Literatura. El anuncio causó un alboroto en la comunidad literaria y provocó una discusión sobre el verdadero significado de la «literatura», sobre qué entra dentro de ese concepto y sobre el lugar de las canciones dentro del canon literario. Una polémica de la que ya tuvimos ocasión de hablar en La piedra de Sísifo.

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