La figura del Stephen King creador de pesadillas, escritor obsesivo, compulsivo, creador de un macrocosmos propio y quizás el mejor/peor reclamo turístico del estado de Maine produce extrañeza y curiosidad en sus lectores. Muchos hemos sido fans de King sin saberlo, a través de algunas adaptaciones de sus obras a la gran y pequeña pantalla, antes incluso de saber quién era el autor. A otros, les resultó una buena compañía en su adolescencia, cuando las primeras lecturas infantiles dieron paso a algo más adulto, peligroso y oscuro. Son muchas las biografías no autorizadas, una autobiografía (el genial Mientras escribo) y demás material sobre el creador de esos mundos que nos han llenado de terror. La editorial Planeta, a través de su sello Lunwerg editores, y los autores Matthie Rostac y François Cau nos presentan la última guía definitiva:

Su huella en la cultura pop, inmensa e indeleble, se manifiesta a través de múltiples obras relevantes, desde Carrie de Brian de Palma hasta la primera temporada de Mr. Mercedes, pasando por los caminos tortuosos de El resplandor, de Stanley Kubrick. Sus adaptaciones televisivas (Phantasma II, It…) han traumatizado a varias generaciones.

Para escribir esta exhaustiva guía, los dos autores no repararon en medios: leyeron las 4.413 páginas del ciclo de la Torre Oscura, vieron las 5 temporadas de la serie Haven, las 10 películas de la saga de Los chicos del maíz, e incluso las 19 horas del culebrón indio vagamente inspirado en Eso.

King es un autor visual. Los que leemos asiduamente sus libros hemos apreciado ese estilo directo y casi guionizado, plagado de inteligentes diálogos, que componen su estilo. Aunque no se puede negar que también es un autor que llena de buena literatura sus obras, algo en las ideas del autor hace que sus historias sean muy propensas a saltar al cine. Las décadas de los 80s y 90s fueron un hervidero de adaptaciones de King a todos los formatos posibles; de reciclaje de sus ideas, de buenas traslaciones de las páginas a los fotogramas, de algunas penosas decisiones y de secuelas apócrifas que muchos desconocemos. Stephen King: guía visual del maestro del terror repasa todas ellas con profusión, sin dejarse nada en el tintero, en un índice de obras de King que se han llevado a la pantalla que pocas obras deja sin analizar (solo aquellas que no han dado el salto, no muchas). Una guía visual de colección donde encontrar datos de los que no teníamos ni idea (el It indio o las secuelas de Carrie) hermanada con aquella compilación titulada Stephen King Goes to the movies, que recogía bajo su ala cuatro de las obras llevadas al cine (y que también se analiza aquí).

Las ilustraciones interiores son sencillamente magníficas.

Entre los alicientes para que esta no sea una simple bibliografía llena de títulos se encuentran un cuidado apartado visual que presenta increíbles ilustraciones a todo color que plagan el texto, obras de Guillaume Brindon; un análisis del grado de fidelidad de la cinta/serie para con el texto original (señalando sus principales diferentes), un apartado sobre los Dollar Babies (cuentos cuyos derechos audiovisuales King vende a dólar), un mapa del estado de Maine y las ciudades ficticias que creó el autor… Vamos, una serie de detalles que harán las delicias de los lectores acérrimos. Claro, este no es un libro para el casual, es una guía para los amantes del autor, ya sea de sus libros o sus películas, uno de estos elementos de merchandising que tanto nos gustan y que se puede convertir en un suculento regalo de navidad.

Me hubiera gustado que el texto estuviera más trabajado, pues al final no pasa de una serie de resúmenes, criticas con poca enjundia y chascarrillos que, si bien la información que contienen son interesantes, resultan pobremente escritos. Claro que el texto importa poco, pues este es un libro cuya virtud reside en la selección y sus ilustraciones. Aparte de esto, en la versión en castellano, tenemos el añadido de que constan las primeras ediciones en nuestro idioma (el libro es originalmente francés, por lo que la selección de primeras ediciones son las francesas), pudiendo disfrutar de las cubiertas originales o de algunas aberraciones de traducciones made in la España de los 80 (por ejemplo, Salem’s Lot por La hora del vampiro). Todo esto demuestra un mimo especial por un libro que he disfrutado mucho, he leído de una sentada y al que he colocado en un lugar predilecto de mi estantería de curiosidades. Si amáis la obra de King, estamos ante un must. Si no es el caso, seguro que se lo podéis regalar a alguien.

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