La mayoría de nosotros no tenemos ni idea de lo que ocurre en las ‘antípodas’, una forma en la que los ahora europeos ya hablaban de esta región en la Grecia Clásica. Terra Australis Ignota, la ‘tierra desconocida del sur’ como se la llamó en latín, y que acabaría con el nombre de Australia, es un misterio incluso para las gentes que desde hace milenios viven sobre su superficie.

Bill Bryson, de quien hemos hablado ya en un par de ocasiones con ‘El cuerpo humano’ (2019) y ‘Una breve historia de casi todo’ (2003), ha escrito numerosos libros de divulgación y de viajes. ‘En las antípodas’ (2000) pertenece a esta última tanda y, en opinión de este redactor, es con diferencia uno de los peores libros de este autor. Y lo es debido al estado de ánimo que manifiesta en el volumen. Lo siento, Bill.

en las antípodas bill bryson

En este libro, Bryson da la impresión de estar enfadado con el mundo. Todo, desde la llegada al aeropuerto hasta la atención del hotel o la comida del restaurante (de cualquiera de ellos) parece molestarle. Y se lo hace saber al lector con comentarios mordaces o con críticas que se convierten en insultos directos a personas, establecimientos o museos. Nada es lo suficientemente bueno, todas las personas con las que se topa son secas o parecen lobotomizadas.

Resulta evidente que a Bill Bryson se le da mejor la divulgación histórica que los relatos experienciales. Y es que muchos de los pasajes de este libro resultan incómodos y bochornosos. ¿De verdad son relevantes todas esas notas sobre lo que Bill se calla a los australianos pero luego airea en el libro? Hay párrafos enteros en los que resulta hiriente seguir leyendo, de tantos adjetivos descalificativos con los que describe a los australianos.

Dicho esto, el autor sigue siendo un genio de la divulgación humorística y el volumen encierra decenas de hechos curiosos sobre los que el lector acostumbrado a reírse de desgracias ajenas disfrutará como un enano. La mayoría de las historias tratan sobre personas que se vieron afectadas por la fauna, la flora o las condiciones climatológicamente adversas del continente, que son muchas y parecen estar en todas partes.

Australia, y de hecho con esto abre el libro, es un lugar que puede matarte de miles de formas diferentes. Casi todo lo que hay en su superficie es tóxico, venenoso o tiene demasiados dientes. A veces, todo junto. Las aguas que rodean la isla o sus ríos tampoco son más seguras. Y la otra opción es el outback, una región del país que ocupa casi la totalidad de su espacio y que está completamente vacía.

El outback también es un lugar peligroso. Está lo suficientemente aislado como para pensárselo dos veces a la hora de aventurarse con pocas provisiones. O con muchas. Si el objetivo del libro era meter miedo sobre los peligros del país, ‘En las antípodas’ es un volumen fantástico que cumple su cometido. He aquí un lector que jamás osaría poner un pie allí.

A pesar del mal genio permanente del autor, la cantidad casi absurda de hechos curiosos y datos interesantes sobre Australia que hay en el libro hacen que merezca la pena conocer a un Bill Bryson malhumorado y refunfuñón. Siendo el peor libro de Bill, no deja de ser un muy buen libro. Y es que el autor compensa sus carencias empáticas con una prosa divertida y una avalancha de historias.

 


El dispositivo de la fotografía es un BOOX Note Air (reseña). Este año leeré preferiblemente en este formato para ahorrar dinero (los eBook son más asequibles) y reducir mi impacto ambiental.

Comentarios

comentarios