“Una genialidad”.

“Todo el mundo debe ver esta película”.

“No es solo para niños, sino para el niño que todos llevamos dentro”.

Los comentarios sobre Soul fueron maravillosos. Los grandes críticos supieron apreciar el importante mensaje que transmite la película y fueron generosos con sus alabanzas.

El problema está en que por muy positivas que fueran sus reseñas, todos sabemos que la opinión de los expertos no es lo único que importa.

Muchos espectadores “de a pie”, fanáticos que admiran el cine solo como una forma de entretenimiento, quedaron con una sensación de vacío tras ver el aclamado filme que prometía ser el mejor de todo el 2020.

“¿Esto era todo?”.

“¿Por esto era todo el alboroto?”.

Estas frases representan la reacción de muchos autoproclamados fanáticos de Disney y Pixar que esperaban más de estos grandes estudios cinematográficos, los mismos que les tienen acostumbrados a salir emocionados de las salas de cine sin importar la temática de sus creaciones.

¿Es que Disney y Pixar han subido demasiado el listón y ahora se cataloga como “malo” a cualquier cosa que no sea una obra maestra? ¿Es Soul una buena película que sufrió por las altas expectativas que se tenían de ella?

De eso hablaremos en este artículo.

Deconstruyendo Soul

Primero, hablemos de lo bueno. ¿Por qué tanta gente amó este filme?

La verdadera belleza de la película se esconde en sus mensajes y representaciones relacionadas con el propósito de la vida. Por si esto fuera poco, también se incluyen conceptos hallados en las escrituras de diferentes religiones y corrientes filosóficas pero con la particularidad de ser explicados de forma tan sencilla que incluso un niño podría entenderlos.

Por ejemplo, una de las lecciones más profundas de Soul es la que aprende Joe Gardner (protagonista) casi al final de la película cuando descubre que el propósito de la vida y “la chispa” (esa curiosidad con la que venimos al mundo) son cosas diferentes. Esto significa que los humanos somos capaces desarrollar diferentes pasiones o, en otras palabras, la pasión no es algo con lo que se nace, sino algo que se desarrolla con práctica e intención.

Jerry le explica a Joe Gardner que “la chispa” no es el propósito de un alma.

Lo curioso es que esa explicación llega a Joe de manera tan breve, simple y concisa que la enseñanza parece obvia. Específicamente en esta escena, los guionistas hacen un guiño al espectador cuando Jerry dice “la chispa no es el propósito de un alma […] es tan básico”.

Es aquí donde radica la genialidad de Soul: la capacidad de tomar mensajes a los que suele dedicarse libros enteros y comprimirlos de forma tan sencilla que cualquiera pueda decir “wow, ¡es verdad!”.

Otro aspecto positivo del film es la representación gráfica de algunos de los conceptos más complejos de la humanidad.

El ejemplo más notorio es “el gran más allá” [Great Beyond en la versión original en inglés], el gigante agujero negro al que se dirigen las almas luego de morir.

El “gran más allá” donde van las almas luego de morir en Soul.

Este concepto podía fácilmente ser representado de forma que confundiera e incluso ofendiera a personas de diferentes religiones, pero fue magníficamente manejado y terminó convirtiéndose en uno de los ingredientes más impactantes y explicativos de la trama.

Todas estas características, detalles y guiños hacen que la película sea genial, pero ¿Por qué tanta gente terminó decepcionada?

Lo malo

El cinéfilo promedio no busca descubrir los secretos de El Poder del Ahora de Eckhart Tolle cuando va al cine (o en este caso, a Disney+) a ver una película de caricaturas.

El problema de Soul fue su trama, que, a pesar de ser muy conmovedora, fue predecible y “sin sabor”.

Joe Gardner rompe sus pantalones, lo que le obliga a visitar a su madre.

Los incidentes que llevaron Joe Gardner a descubrir las lecciones antes mencionadas fueron poco sorprendentes. De dichos incidentes, el más trillado es el que lo lleva a reconciliarse con su madre: Joe se agachó y rompió sus pantalones. Eso fue todo.

Detalles como este repetidos a lo largo de la película son los culpables de que muchos espectadores dijeran cosas como “estuvo muy bonita pero no mucho más” o “esperaba algo mejor para todo lo que se está hablando en las redes”.

No es que hagan falta la complejidad de Juego de Tronos para que una historia pueda funcionar, pero en este caso, la diferencia entre la profundidad del mensaje y la calidad de la trama dejó una brecha que redujo considerablemente la aprobación del público.

A pesar de esto, los comentarios negativos no son tan tajantes ni llenos de odio como suele suceder con películas que no cumplen con las expectativas del público. En este caso, detrás de cada “no me gustó” hay un “aunque tampoco estuvo mal” que expresa la dualidad existente en la crítica popular.

En conclusión

Soul es una película muy profunda, divertida, conmovedora e incluso educativa, pero por muy infantil que parezca, quienes más la apreciarán son quienes hayan dedicado algo de tiempo a curiosear acerca de temas metafísicos y espirituales.

Para el espectador promedio que quiere tramas divertidas como las de Ratatouille, Toy Story o Los Increíbles, esta no será la mejor película, y si sus criticas van dirigidas a ciertos aspectos claves del filme, tendrán toda la razón en decir que “faltó algo”.

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