Resulta imposible encariñarse con un león vegetariano cuya posesión más preciada es una ensaladera. Un león que se preocupa por el medio ambiente y siente un profundo conflicto entre los valores tradicionales y lo que se espera de él en un mundo cambiante que parece querer dejarle atrás. Resulta imposible no querer a Leo Verdura.

Aunque Leo Verdura encaja perfectamente con la complejidad de valores humanos de la actualidad, lo cierto es que fue dibujado por primera vez en 1986, lo que demuestra que Rafa Ramos, su creador, era un visionario adelantado a su época. Hace unos meses Norma editorial nos deleitaba con el recopilatorio ‘Leo Verdura’ (2020), que reúne en un solo ejemplar las peripecias de Leo.

leo verdura de rafa ramos

¿Quién es Leo Verdura?

Es un león apocado, frágil, bastante debilucho y particularmente cobarde. Se trata de un león amable con evidentes problemas de personalidad y enormes conflictos de interés que no sabe cómo resolver. Porque, ¿qué hacer cuando cómo eres no encaja con lo que la sociedad espera de ti? ¿Qué hacer cuando eres un león que, en lugar de cazar gacelas, prefieres invitarlas a cenar?

Leo lo soluciona escurriendo el bulto en la mayoría de los casos, aunque en no pocas ocasiones también hace uso de una violencia fruto de su incapacidad para solucionar conflictos. La machacada espalda del pobre tío Raad puede dar cuenta de esa violencia injustificada.

En el fondo, Leo Verdura es la síntesis del conflicto personificado que supone no tener del todo claro cómo adaptarse a un cambio que hace tiempo te ha superado. Este león de las inmediaciones del Kilimanjaro es un fantástico modelo de la incongruencia a la que nos enfrentamos muchos de nosotros.

leo verdura rafa ramos recopilatorio

Le gusta la naturaleza y su preservación, pero no descarta el uso del coche. Tiene coche, pero no le gusta conducir. Quiere inculcar valores a sus hijos, pero no los tiene ni para él. Le encanta ayudar en casa, pero mejor sentado en el sofá. Ama a su familia, pero aprovecha toda oportunidad para escapar de ella.

Como parte sustancial de esa incongruencia, Leo es un león salvaje amante de la tecnología. Y para conservar su modo de vida tiene que pasar por el aro de un trabajo deprimente que lo convierte en una atracción turística. Cada noche sale a rugir para que los turistas que destrozan su entorno lo fotografíen.

Rafa Ramos, un adelantado a su época

Leo Verdura me cautivó cuando era un chaval con gafas de pasta y pasaba los fines de semana escudriñando el periódico que mi tío traía a casa junto con los churros, y con 33 años recién cumplidos ha vuelto a ganarse un hueco en mi corazón. Me parece increíble la cantidad de información que Rafa Ramos había plasmado en esta publicación, y que solo ahora soy capaz de desbloquear.

Ya en 1986, un par de años antes tanto de mi nacimiento como del salto de Leo Verdura de una tira apaisada y en blanco y negro en El País a un cómic vertical a todo color en El Pequeño País, Rafa Ramos era capaz de transmitir su preocupación por el medio ambiente y la conservación del ecosistema de la sabana africana.

Rafa Ramos también supo analizar muy bien el conflicto que supone formar parte de la sociedad y mantenerse firme a unos valores que a menudo uno tiene que dejar de lado. No es difícil ser coherente con todos nuestros valores, y fruto de ello es un león vegetariano que no hace lo que dicen los libros de texto y que incurre en faltas de coherencia alarmantes.

leo verdura conflicto personalidad

Me alegra revisar esta colección y descubrir que había alguien tratando de inculcarme valores ambientales a golpe de humor, usando para ello un león contradictorio al que nadie hacía mucho caso. Si de joven me sentía cercano a ese tipo tan simpático que solo quería comer ensaladas y echarse la siesta, hoy lo hago con el hombre que lo dibujó.

Como Leo Verdura es un león, los cazadores furtivos ocupan un papel importante en el tebeo. Son, como en la vida real, malos por defecto y perniciosos para el medio ambiente y el ecosistema. Y, como suele ocurrir en el tercer acto para un público infantil, se acaban llevando su merecido por hacer maldades. Es frecuente que lo pasen mal al final de la historieta.

Rafa Ramos analiza de forma inteligente el problema del turismo masificado, tan importante en los últimos años, así como los continuos tropiezos de la humanidad a la hora de incorporar valores ambientales al desarrollo económico. Las menciones a la deforestación, la caza, los vertederos o la contaminación por plásticos (¡ya por aquel entonces!) son continuas.

Reconozco que el recopilatorio ‘Leo Verdura’ (2020) me ha transportado a una infancia feliz y despreocupada. A veranos calurosos y lecturas junto a la piscina. Mi sesgo con Leo Verdura es tan alto que incluso a sabiendas me veo obligado a recomendar esta magnífica recopilación. Gracias, Rafa. Gracias, Norma Editorial, por acercarme un poquito a mi pasado.

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