Steinbeck con Toby en 1937. Foto de Beatrice Kaufman (Fuente).

El siglo XXI y las nuevas tecnologías han traído muchas comodidades para los escritores, facilitándoles en gran medida la redacción y corrección de sus textos, y, por supuesto, la creación de copias de seguridad. Para cualquiera que haya perdido parte o la totalidad de un manuscrito original, sabe la tortura que supone rehacer el trabajo ‒aunque hay que admitir que a veces es una liberación‒. Antes de que existieran los ordenadores hacer copias de seguridad era algo menos habitual: eran más laboriosas de hacer y menos necesarias, porque las amenazas que ponen en peligro un manuscrito a mano son más reducidas, si acaso un incendio, una inundación o una pérdida.

Una de esas situaciones bastante poco probables pero siempre posibles es que tu perro se comiera una parte o todo tu manuscrito. Le pasó a Jack Kerouac nada menos que con el manuscrito de En el camino, un documento conocido como «el rollo», y también le pasó a John Steinbeck con el manuscrito de su novela De ratones y hombres. El incidente ocurrió en la primavera de 1936, cuando Steinbeck se encontraba escribiendo el libro, y tuvo como protagonista a su perro, un setter irlandés llamado Toby.

En una carta del 27 de mayo a su editora, Elizabeth Otis, después de confirmar el recibo de un cheque de 94 dólares en concepto de una reseña de un libro que había escrito para una publicación inglesa, el escritor relata el incidente: «Una tragedia menor acechaba. No sé si te lo dije. Mi cachorro setter, que se quedó solo una noche e hizo confeti con aproximadamente la mitad de mi libro [manuscrito]. Dos meses de trabajo para volver a hacerlo. Me hace retroceder. No había más borradores. Me enfadé bastante, pero el pobrecito quizá pudo ejercer de crítico. No quería arruinar a un buen perro por un manuscrito. No estoy seguro de que sea bueno […] Me imagino que el nuevo manuscrito estará listo en unos dos meses. Espero que no te enfades por eso».

Como Steinbeck era un escritor disciplinado cumplió su palabra y terminó el manuscrito en los meses siguientes. De ratones y hombres finalmente se publicó en 1937 y se convirtió en su primer gran éxito de crítica. Además, se adaptó al cine dos años después, lo que la hizo todavía más popular. Nunca sabremos hasta qué punto el éxito de la novela se debió al destrozo que hizo Toby con la primera versión del libro y que obligó a Steinbeck a escribir una segunda versión.

Comentarios

comentarios