Vida y muerte de Federico García Lorca de Ian Gibson y Quique Palomo.

Desde comienzos de la década de los setenta, el hispanista Ian Gibson ha estudiado en profundidad la vida y la obra de Federico García Lorca, lo que ha dado como resultado más de una decena de libros, siendo de los más conocidos la monumental biografía que escribió, en dos volúmenes, entre 1985 y 1987. Tan exhaustiva era la obra que en 1989 hizo una versión reducida, en inglés, y en 1998 la reescribió en español, en un ensayo de setecientas páginas, con el nombre de Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca, actualizada en 2016. Después de dedicar gran parte de su vida a estudiar al poeta, pocas personas tienen tanta solvencia para escribir acerca de él. Es por eso que saber que su pluma está detrás de la adaptación a novela gráfica de la biografía de Lorca es más que motivo de celebración.

La coincidencia de nombres entre su biografía de 1998 y esta novela gráfica, titulada Vida y muerte de Federico García Lorca (solo se ha eliminado la palabra «pasión») no es una simple casualidad. Más que hacer una obra completamente original, desde cero, lo cual no tendría demasiado sentido, Gibson adapta al lenguaje gráfico del cómic su anterior biografía. Esto ya de por sí supone todo un reto, porque implica sintetizar el documento original, de varios cientos de páginas, en no más de un centenar, teniendo en cuenta que los lenguajes utilizados en ambas obras son muy distintos. A diferencia de un ensayo, en el que las ideas se pueden alargar todo lo que se quiera, en una novela gráfica es necesario dramatizar, elegiendo muy bien las situaciones en las que se va a mostrar al protagonista y desarrollándolas a través de diálogos que evidentemente son reconstrucciones ficticias.

Gibson lo consigue con creces. La obra relata la vida de Lorca desde su infancia en Fuente Vaqueros hasta su arresto y asesinato en Víznar, organizándola de forma didáctica en cinco partes, que se corresponden a las etapas en las que se suele dividir su vida: infancia (1898-1910), Granada (1910-1918), Madrid (desde 1918), Nueva York y Cuba (1929-1930) y la República (1931-1936).

Gibson incide en motivos y temas que son una constante a la hora de acercarse a la figura del escritor, especialmente a la angustia amorosa, debido en gran parte a condición de homosexual, algo incomprendido en aquella época incluso en su círculo más cercano (Buñuel, sin ir más lejos, era homófogo); su condición de revolucionario, que no sabía de carnets ni de afiliaciones; o su constante defensa de los más débiles y marginados, primero de los gitanos y más adelante, cuando viaje a Nueva York, de los negros.

En el aspecto gráfico, el encargado de dar forma a esta obra ha sido Quique Palomo, que se ha decantado por un estilo sencillo y depurado, aunque elegante y de líneas claras, a dos tintas, negro y azul celeste, además del uso del blanco, lo que ayuda a crear escenas casi desnudas que tienen un enorme dramatismo. El ejemplo más evidente de ese minimalismo se produce en las páginas finales del libro, cuando se produce el asesinato de Lorca, en unas páginas que además de jugar más con lo que se insinúa que con lo que se muestra, carecen casi de dibujos y hacen un uso muy restringido del color. Muy distinto de la cubierta (y la contracubierta), a todo color, que muestra a un Lorca arrodillado, en sus momentos finales, en una escena cargada de tensión y dramatismo. Así mismo, se incluyen algunas imágenes en blanco y negro, sacadas de fotografías de la época, que, lejos de desentonar, encajan con el conjunto y dan un aire de collage a la obra.

Aunque pueda parecer irrelevante o reiterativo, habida cuenta de la cantidad de biografías que hay acerca de Lorca, Vida y muerte de Federico García Lorca era una síntesis necesaria, que permite que cualquiera pueda acercarse a la figura de Lorca, de forma rigurosa o documentada, sin necesidad de tener que leer una biografía de varios cientos de páginas. Es evidente que estamos ante una valiosa herramienta que permitirá a los jóvenes tener, aunque sea, una primera aproximación a una de las figuras más importantes de la historia de la literatura española, además de conocer uno de los episodios más funestos de nuestra historia más reciente.

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