Retrato de Jeanne Baret disfrazada de marinero de 1817 (Fuente).

Jeanne Baret nació el 27 de julio de 1740 en el pueblo de la Comelle, en la región francesa de Borgoña, en el seno de una humilde familia de campesinos. Poco se sabe de su infancia y su juventud, más allá de que su madre muriera quince meses después de su nacimiento y su padre cuando tenía quince años. Tampoco se sabe cómo pudo aprender a leer y a escribir, aunque su biógrafa Glynis Ridley sugiere que tal vez se debiera a su origen hugonote, mientras que John Dunmore afirma que quizá alguien de la nobleza local o el párroco le enseñó como obra de caridad.

En algún momento entre 1760 y 1764 comenzó a trabajar como ama de llaves del naturalista Philibert Commerçon, que se había establecido en Toulon-sur-Arroux, a unos veinte kilómetros al sur de La Comelle, tras su matrimonio en 1760. Como la esposa de Commerçon murió poco después de dar a luz, es probable que Baret se hiciera cargo de la administración de la casa. De eso y de algo más, porque en 1764 Baret quedó embarazada de Commerçon. Poco después ambos se mudaron a París, donde ella continuó ejerciendo de ama de llaves.

En 1965 Commerçon fue invitado a unirse a la expedición de Luis Antoine de Bougainville y aunque en un principio dudó en aceptar porque se encontraba mal de salud, finalmente accedió. Le estaba permitido llevar a un ayudante, pero debía ser un hombre, así que se le ocurrió que Baret se disfrazara de hombre y se uniera a la expedición poco antes de zarpar el barco, en el puerto de Rochefort, a finales de 1766. Como Commerçon transportaba una gran cantidad de equipo, el capitán del barco, François Chenard de la Giraudais, tuvo la deferencia de cederle su propia cabina a él y a su ayudante, lo que les permitió más privacidad que la que habrían tenido en condiciones normales.

Commerçon sufrió una gran cantidad de mareos y una úlcera recurrente en la pierna en la primera parte del viaje y Baret pasó la mayor parte del tiempo atendiéndolo. Poco más había que hacer en el barco hasta llegar a Montevideo. Una vez llegaron, la pierna seguía molestando a Commerçon, por lo que Baret tuvo que hacer gran parte del trabajo, transportando suministros y muestras por terrenos escarpados, lo que le valió la reputación de fuerte y valiente. En algún momento Commerçon llegó a referirse a Baret como su «bestia de carga». Además ayudó a Commerçon a organizar y catalogar los especímenes que iban recogiendo.

No está claro cómo reaccionó la tripulación cuando descubrió que Baret era una mujer. Según Bougainville, los rumores de que Baret era una mujer habían circulado durante algún tiempo, pero no se confirmó hasta que la expedición llegó a Tahití en 1768. Efectivamente, había muchas especulaciones sobre el sexo de Baret e incluso había quien opinaba que se trataba de un eunuco.

Después de cruzar el Pacífico, el barco hizo una parada en la isla Mauricio, en el Índico, Allí Commerçon se encontró con su amigo y colega, el botánico Pierre Poivre, que estaba ejerciendo de gobernador de la isla. Commerçon y Baret se quedaron como invitados de Poivre, para alivio de Bougainville, que pudo quitarse de encima el problema que suponía llevar a una mujer a bordo. En Mauricio, Baret continuó trabajando como ama de llaves y ayudante de Commerçon, hasta su muerte en 1773. Después de esto, Baret se dedicó a dirigar una taberna en Port Louis, que Commerçon le había dejado en propiedad. En 1774 Baret se casó con Jean Dubernat, un suboficial francés que se encontraba viajando de vuelta a su hogar en Francia. En algún momento de 1775 el matrimonio regresó a Francia, y se establecieron en Saint-Aulaye, completando así la vuelta al mundo.

En 1785 el Ministerio de Marina le concedió a Baret una pensión de doscientas libras al año. En el documento donde se otorga la pensión se deja constancia de lo significativo de tu hazaña y del coraje que mostró durante la expedición: «Jeanne Baret, mediante un disfraz, dio la vuelta al globo terráqueo en uno de los barcos comandados por el señor de Bougainville. Se dedicó sobre todo a ayudar al señor Commerçon, médico y botánico, y compartó con gran valentía las labores y peligros de este sabio. Su comportamiento fue ejemplar y el señor de Bougainville se refiere a él con todo el mérito. Su señoría ha tenido la gentileza de conceder a esta extraordinaria mujer una pensión de doscientas libras al año, que se sacarán del fondo para militares inválidos, que se pagará a partir del 1 de enero de 1785».

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