Con un poco de psicología, podrás construir un perfil más atractivo.

Los obstáculos obvios de la pandemia y los llamados «covidorcios», han disparado el uso de las aplicaciones y webs de citas. Entre tanta competencia, puede costar destacar a no ser que se tenga un cuerpo esculpido a base gimnasio y/u operaciones. Sin embargo, si existen algunos detalles a considerar para construir un perfil más atractivo, sea cual sea el aspecto físico del interesado

Empecemos por las fotos. Es lo primero que el usuario se encuentra, ¿cómo deberían ser?

Reduzcamos las exposiciones de fotos demasiado alejadas. No quiere decir que no pueda haber alguna tomada desde una perspectiva distante, con un buen paisaje de fondo, en la que se vea el cuerpo entero. Pero si todas las imágenes que ofrece el perfil son desde lejos, es probable que el rostro no se aprecie en su plenitud. Esto puede sembrar dudas al observador sobre la belleza real del sujeto. Estas capturas, sin fijar los ojos al objetivo, haciéndose el distraído, exhalan una sensación de desinterés hacia quien las observa. Sensación contraria a lo que queremos transmitir. Por muy seguro de sí mismo, o muy engreído que se sea, si alguien utiliza estas plataformas es para conocer gente. Así que lo más recomendable para lograr ese objetivo es radiar proximidad y simpatía, en lugar de parecer inalcanzables. Recordemos que las veces que un usuario puede aprobar un perfil como apto son limitadas, así que no solo aceptará aquellos perfiles que le resulten atractivos, también valorará mejor aquellos que considere con más posibilidades de encajar.

Eso no quiere decir que se deba apostar por un exhaustivo documental del rostro. Abundan los perfiles con tan solo imágenes de la cara. Incluso desde el mismo ángulo o con idéntica expresión facial. Eso no solo da la impresión de haber encontrado a una persona simple en exceso, que solo sabe tomarse fotos iguales y que oculta algo (su cuerpo, si más no). Y si no es capaz de trabajarse un poco su galería, ¿qué haría en una relación?

La clave, como en todo, está en el equilibrio. La distancia más adecuada para una fotografía presentará el rostro entero, sin cortarse por la frente, y mostrará el cuerpo en un baremo variable entre la mitad de los muslos y el pecho. Una captura así debería ser la primera opción, la que figure en portada. Luego podemos combinar con alguna más cercana, en la que a ser posible, se esboce una sonrisa (evitemos las expresiones demasiado serias o con gesto aburrido); y alguna de cuerpo entero para terminar de mostrar la mercancía.

No es aconsejable exhibir toda la colección en bañador o ropa interior. Puede haber alguna, pero es preferible que se encuentre al final. Si de primeras ya nos desnudamos, el resto del perfil resultará insulso al espectador, y puede que no termine de convencerle al tener ese efecto de bajón. Si todas las imágenes se muestran con falta de ropa, el receptor podrá tomarlo como que se trata de una persona superficial y engreída. Y salvo casos aislados, nadie quiere eso. Así que, como patrón, pongamos algo de tela de por medio.

En el aspecto contrario tenemos aquellos que reniegan de subir imágenes propias. Tal nivel de ocultismo no es nada recomendable. Aunque se quiera conocer a alguien sin prejuicios de por medio, evitando el físico, el pensamiento más obvio que evocaremos será «si a ti no te gusta tu cara, a mí menos». Aprovechemos el anonimato de internet, desechemos la vergüenza, hay que salir a relucir y a por todas. Ningún cuerpo es perfecto, y todo el mundo tiene su público. Siempre hay un roto para un descosido.

Si todas las instantáneas son sobre viajes a lugares exóticos y lejanos, (aunque tan solo hayas cogido un avión en tu vida), comiendo y bebiendo en lugares con aspecto de precio prohibitivo, ahuyentarás a la mayor parte de la audiencia. Pensarán que no podrán seguir tu ritmo de vida, y antes de sentirse en inferioridad, pasarán de largo.

Tampoco aburras con un reportaje sobre ti. Aunque la aplicación en cuestión permita subir nueve, doce, o cincuenta imágenes, no es necesario llenar todos los espacios. La mayoría de usuarios acepta o descarta un perfil solo con visionar cinco o seis fotos. Vivimos en una sociedad apresurada e impaciente, todo se requiere para ya. Aquí ocurre lo mismo, se suelen tomar decisiones rápidas. Ante un perfil demasiado extenso, se aburrirán y pasarán al siguiente. Una buena (y desternillante) forma de amenizar a los visitantes es intercalar algún chiste o meme entre tus fotografías. A ser posible, que de alguna manera se relacione contigo, o tu manera de ser. Parecerás una persona divertida e ingeniosa y darás alguna pista sobre tu personalidad.

Por último, trabajemos en las descripciones. Es aconsejable evitar los tópicos: Carpe Diem, buenas vibras, que todo fluya, y esos dichos tan manidos. También desecha los adjetivos y aficiones universales, como «alegre y divertido», «me encanta viajar». Entre tantas caras parecidas entre sí, primará quien destaque con su originalidad. Si es algo que te escasea, prueba a poner citas de tus canciones o libros favoritos, eso no solo puede ejercer como filtro para encontrar gente con gustos afines, si no que quien no la conozca puede pensar en algún momento que eres así de intenso. Habla de tus aficiones, pero sal de lo común. No te limites a decir que amas ir en bici. Di que sueles salir de ruta y buscas un compañero/a para hacer tal o cual trepidante itinerario (y lo que surja, pero eso ya viene implícito). Si no sabes que escribir, devánate los sesos. Los perfiles carentes de letras, o que su máximo argumento es «No sé qué poner aquí», «Se me da fatal describirme, mejor pregunta», resultan menos atractivos. Emanan dejadez, vagancia, o de persona superflua que cree que con su imagen será más que suficiente para atraer

Como consejo final, no conviene poner enlaces al resto de redes sociales sin argumentar palabra, pues el pensamiento más usual que sobrevendrá a la mente de quien vea dicho perfil es que tan solo se busca nutrir una lista de seguidores.

Dicho esto, suerte en la búsqueda de aquello que se persiga. Sea lo que sea.

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