La presencia de los ordenadores a nuestra vida ha traído con ellos nuevos modos de entender el mundo, reescribiéndolo en buena medida. Basados en información, los objetos digitales han empujado a los objetos físicos a un segundo plano, una embestida que dista mucho de detenerse. Hoy en día ya es posible pagar por una licencia para imprimir un objeto en 3D, algo que parece molestar bastante a Byung-Chul Han.

No-cosas: Quiebras del mundo de hoy‘ (2021), de Byung-Chul Han (traducido por Joaquín Chamorro Mielke), es un libro de pseudofilosofía que trata de hacer pasar algunas [siempre respetables] opiniones por verdades absolutas. La ‘verdad’ que subyace en el núcleo del libro es que los objetos digitales son intrínsecamente peores que los físicos solo por el hecho de no ser corpóreos.

no-cosas Byung-Chul Han

Paradójicamente, el autor vende libros electrónicos a pesar de sostener que «cuanto más se convierte la cultura en mercancía, tanto más se aleja de su origen» o que «un libro electrónico no es una cosa, sino una información. Su ser es de una condición completamente diferente. No es, aunque dispongamos de él, una posesión, sino un acceso. En el libro electrónico, el libro se reduce a su valor de información». Sobre la definición de ‘cosa’ es posible que haya discusión, sobre el valor de información hay poca duda: sí, hay muchos lectores que valoramos los libros por la información que contienen, sin importarnos en demasía la portada o el encuadernado.

Algunas de las afirmaciones de Byung-Chul Han, no obstante, son indiscutibles. Por ejemplo, que «la digitalización desmaterializa y descorporeiza el mundo», informatizándolo, no tiene vuelta de hoja. Otras son altamente cuestionables, como el hecho de que «el orden digital […] fragmenta la vida». Es importante tener en cuenta que muchas de las conclusiones a las que Han llega en su ensayo no están demostradas. No podrían: son opiniones. Esto no hace que el libro pierda valor como punto de vista sobre la digitalización.

Es evidente que los objetos virtuales, a los que el autor llama ‘no-cosas’, pueden presentar graves problemas al tiempo que enormes ventajas. Por ejemplo, leer un libro electrónico puede tener un impacto ambiental mucho menor que leer uno impreso, pero al tiempo la facilidad con la que se adquieren puede influir en la compra de dispositivos en demasía.

Algunas de las conclusiones de Byung-Chul Han han sido demostradas empíricamente. Por ejemplo, los seres humanos «queremos experimentar más que poseer», como ha demostrado el viraje hacia el consumo por suscripción frente a la compra. Ahora, que un sistema sea moralmente aceptable y el otro no habrá que juzgarlo ante multitud de luces como la mencionada medioambiental.

Otras de las afirmaciones del autor se mueven en aguas turbulentas. Por ejemplo, afirma que «la comunicación digital supone una considerable merma de las relaciones humanas», algo que sin duda se puede dar en muchísimos casos y que se observa especialmente en redes sociales, pero que no considera los casos en los que la comunicación digital aumenta esas relaciones.

En cualquier caso, se trata de un libro interesante sobre la opinión de Byung-Chul Han, quien sostiene que las cosas son mejores que las no-cosas. Es evidente que el autor prefiere alojarse en un mundo materialista en el que la posesión física de los objetos suponga un estándar. Nunca está de más leer opiniones diferentes porque enriquecen.

No-cosas: Quiebras del mundo de hoy‘ (2021), de Byung-Chul Han, es un fantástico punto de partida sobre el valor de los objetos, el respeto a la huella medioambiental, o la importancia del estar presente; pero el hecho de que quien lo redacta sea filósofo de profesión puede dar lugar a algunos malentendidos. Es un conjunto de opiniones curioso.


Con el objetivo de ahorrar en libros y reducir (un poco) mi impacto ambiental, este año leeré todos los libros que pueda en la tablet de la fotografía, una BOOX Note Air (reseña).

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