Ilustración: Grandeluc Diseño de cubierta: Sportula

Yggdrasil de Rodolfo Martínez ha llegado en el momento precioso, en el formato idóneo. Por un lado, porque últimamente ando leyendo más en digital que en papel; por el otro, porque me he propuesto leer una serie de autores clásicos de la ciencia ficción española a los que me había acercado poco (Rafael Marín, Eduardo Vaquerizo, Elia Barceló…). En este contexto, el todopoderoso algoritmo que rige internet me envió una señal: Yggdrasil en formato ebook por lo que cuesta un vermú y un plato de olivas. Más de ochocientas páginas de ciencia ficción desde Asturias, ¿por qué no?

Hace trescientos años, el ejército de Dios cayó sobre una humanidad desprevenida, enzarzada en una guerra absurda que amenazaba con destruir la galaxia, y puso fin al conflicto. Y a muchas otras cosas. Dios lleva todo ese tiempo gobernando, dando forma a una nueva humanidad más dócil y adecuada a sus planes. El Imperio que ha construido parece condenado a ser eterno.

Pero no todos están de acuerdo con esa situación. En un planeta aislado y desconocido que un día fue la cuna de la humanidad, Tinúviel y Jormungand esperan y planean. Y, mientras aguardan para construir un nuevo futuro, exploran el pasado que los ha llevado a ser lo que son.

Lo primero es que Yggdrasil puede confundir a los que no estén familiarizados con la extensa obra de Rodolfo Martínez, como era mi caso. En su propio blog explica muy bien en qué se diferencia este compendio de obras ambientadas en Drímar, su universo ficticio, de otro compendio publicado también por Sportula y que lleva el escueto título de Drímar: el ciclo completo. En este sentido, Yggdrasil es, quizás, un poco menos completo, ya que no incluye todos los cuentos y novelas ambientadas en el ciclo, sino que aspira a ser una novela en partes que narra el grueso de lo que las publicaciones del autor hasta la fecha ya han narrado. Como él mismo lo explica, ambos libros conviven, pero Yggdrasil es la versión actualizada, corregida, con material inédito que entrelaza mejor las tramas; en fin, la edición que el autor recomienda leer.

Dividido en seis partes, un prólogo y un epílogo, estamos ante un libro compuesto por historias autoconclusivas que se unen por una columna vertebral, una historia de fondo, donde varios personajes de los que vamos conociendo tendrán su principio y final a lo largo de este casi millar de páginas. Es tentador recurrir a la comparativa fácil con la saga Fundación de Isaac Asimov (autor del que el propio Rodolfo Martínez tiene publicado un extenso ensayo biográfico-analítico), pero tras la lectura creo que la estructura se acerca más al Hyperion de Simmons (también la calidad).

Yggdrasil es de la mejor ciencia ficción que he leído. No en español, sino en general. Es una obra que tiene aventura, introspección, un worldbuilding excepcional y unos diálogos y personajes sobresalientes. Con la petulancia que a veces nos sobreviene a los amantes del género, a veces los árboles no nos dejan ver el bosque. Nos vamos a los Asimov, Bradbury, Heinlein (geniales todos ellos), y en nuestras propias fronteras tenemos autores superlativos. Rodolfo Martínez es un narrador cuya prosa es elegante, sus personajes son creíbles y llenos de matices, sus diálogos raudos, magníficamente resueltos, y todo esto hace que la lectura sea a un tiempo amena y sencilla, y también profunda y compleja. En las páginas de Yggdrasil tiene cabida el space opera, pero también la filosofía de Nietzsche o los conceptos más peliagudos de la teología.

De las seis partes que componen el libro, Jormungand (publicado en los años 90 en Nova bajo el título Tierra de nadie: Jormungand) ha sido mi favorito. El propio autor admite que esta novela (si no me equivoco, la más larga del libro con cerca de 300 páginas) es la que mayor corrección ha sufrido, sobre todo eliminando páginas. Curiosamente la tengo en papel también (carambolas del destino) y ahora la voy a leer para comprobar cuánto se ha eliminado. No porque piense que falte nada, más bien lo contrario. El escenario despierta un sense of wonder que impele al lector a zambullirse. Tierra de Nadie se ha convertido en uno de mis escenarios favoritos de ciencia ficción. Aquí se narra la historia de un planeta-prisión, unos extraterrestres capaces de tomar la forma de cualquier ser vivo, un plan para crear una tribu genéticamente superior y una luna llamada Desastre que crea un río de aire por el que se puede navegar. Una historia llena de imaginación, bellamente escrita.

En la segunda parte, Balder (publicada originalmente como Este relámpago, esta locura) introduce el tema de la teología, que será algo que se mantenga a lo largo de todo el libro (no en vano, el gran villano es Dios), y también los conceptos de Nietzsche sobre el Superhombre. Si Jormungand ya me había gustado, a estas alturas tuve claro que Rodolfo Martínez se iba a convertir en uno de mis autores de cabecera.

Curiosamente la nota discordante la pone Loki, que en su día fue la novela La sonrisa del gato, quizás la más famosa del autor (por lo menos, la que más se me había recomendado). No he leído la original, pero esta es la que menos me ha gustado del libro. La trama cyberpunk me ha parecido algo confusa, los personajes poco memorables y el villano (la inteligencia artificial Chesire) algo insulso. Sin embargo, introduce al personaje protagonista de la siguiente novela corta, Vaquero, un pirata informático que es el personaje con más carisma de todo el libro. De hecho, el capítulo (o cuento largo) que se dedica a su historia es el segundo en mi ranking de preferidos de Yggdrasil. Con todo, Loki (o La sonrisa del gato) me sigue pareciendo mejor que el 90% de la producción de ciencia ficción masiva que se publica hoy.

El libro se cierra con Bifrost, un anticlimático final en que el viaje es más importante que la meta y donde la batalla final se resuelve en elipsis. Un final arriesgado que podría no gustar a mucha gente, pero que a mí me ha encandilado.

Para completar el conjunto, una cronología de Drímar tan fascinante de leer como el propio libro y unas palabras del autor explicando esta nueva edición.

Mi primer acercamiento a la obra de Rodolfo Martínez me ha dejado patidifuso. Yggdrasil es algo increíble. En mi opinión, de los mejores libros de ciencia ficción que he leído, y por supuesto de lo mejor que he leído en España. Tiene elementos muy personales y se nota que el autor es muy consciente de su mundo y que ama lo que crea. Uno de esos escritores que crea mundos en los que gustaría perderse y en los que gustaría ver películas basadas en ellos, jugar videojuegos basados en ellos, escribir fan fics. 

Tras la lectura de Yggdrasil (repito, a un precio imposible de rebatir en Sportula en formato ebook y en papel en dos tomos) me he hecho con varias sagas más del autor que están condensadas en ebooks a la venta en la propia web de la editorial. Todos los amantes de la ciencia ficción tienen una cita ineludible con Rodolfo Martínez.

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