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A la hora de pensar en estudios de posgrado enfocados a los negocios, es posible que se haga la pregunta sobre qué es una Escuela de Negocios y en qué se diferencia de la Universidad. Las Escuelas de Negocios, también conocidas como Escuelas de Administración de Empresas, son instituciones que se centran en la educación de los estudiantes únicamente en campos económicos y comerciales, en campos como la contabilidad, el emprendimiento, las finanzas, la gestión de recursos humanos, la administración, el análisis de negocio, la logística, etc. La mayor parte de ellas son facultades, colegios o departamentos adscritos a universidades, aunque también las hay independientes. Es posible que emitan títulos similares, reconocidos internacionalmente, pero se diferencias en varios aspectos.

Las primeras Escuelas de Negocios aparecieron en Europa en el siglo XVIII y se multiplicaron a partir del siglo XIX. El Aula do Comércio de Lisboa fue la primera institución especializada en la enseñanza de la contabilidad en el mundo. A pesar de cerrar en 1844, proporcionó un modelo para el desarrollo de escuelas similares patrocinadas por toda Europa. La más antigua existente todavía a día de hoy es, como señala el académico francés Adrien Jean-Guy Passant, la ESCP Business School, fundada en París en octubre de 1819 a partir de una empresa familiar, bajo el nombre de ‘Escuela Especial de Comercio e Industria’, seguida por la escuela de negocios de la Università Ca’Foscari en Italia que se inauguró en agosto de 1868 con el nombre de ‘Escuela Superior de Comercio de Venecia’.

Si se está considerando la posibilidad de un posgrado en negocios, la Universidad tradicional es una opción. Estas ofrecen cursos y otorgan títulos prácticamente en todas las disciplinas. Hay, por ejemplo, cursos semestrales, de corta duración, de grado, de posgrado o, incluso, de doble titulación. Por lo general, las universidades cuentan con más cantidad de alumnos y son más diversos, con un rango de edad más amplio, por lo que tienen que adaptarse a una mayor gama de intereses personales y profesionales.

Las Escuelas de Negocios, en cambio, se centran en la educación empresarial y no se enseñan otras disciplinas, salvo cuando se cruzan con algún campo comercial. En su mayor parte están más enfocados a la práctica y al desarrollo de las habilidades que al conocimiento teórico. De hecho, a menudo sus enseñanzas se estructuran en torno al estudio de casos, que se basa en descripciones históricas de situaciones comerciales reales. A partir de ahí, se espera que los estudiantes analicen el caso y discutan estrategias y tácticas que la empresa debería emplear en el futuro.

Muchas de las Escuelas de Negocios más reconocidas se encuentran en países anglosajones, pero la economía globalizada ha hecho que en la actualidad la oferta educativa se amplíe enormemente y muchos otros países cuenten con reconocidas instituciones en esta materia. Hay muchas clasificaciones y rankings de las mejores Escuelas de Negocio, tanto internacional, como nacionalmente, o incluso a nivel europeo, elaborados por la prensa especializada como el Financial Times, The Economist o, a nivel nacional, El Mundo. Si se está pensando en enfocar los estudios hacia el mundo comercial y empresarial, sin duda conviene echarles un vistazo y tener presente esta opción como un posible camino educativo con un enorme potencial laboral.

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