Gracias a la tecnología Blockchain hoy es posible tener monedas digitales y más recientemente, arte digital. Es cambiar lo físico por el mundo en la internet, tal como pasó con las tragaperras online hace ya más de 20 años. Pero, los NFT han llegado para darle un giro al mercado artístico.

Hoy en día, las obras de arte siguen siendo únicas, pero ahora están en el terreno digital, y también valen fortunas.

Artistas de todo el mundo están viendo cómo la popularidad de los tokens no fungibles ganan aceptación, pero sobre todo, valor. Por eso, muchos de ellos se están inclinando a los espacios digitales y dejando el lienzo para después.

¿Qué son los NFT?

Para entender mejor cómo está tecnología está revolucionando el arte, hay que entender qué es y cómo funciona.

Entonces, un NFT, como su nombre lo indica, es un bien no fungible, por eso, también se les conoce como criptoarte. Esto hace referencia a que es un bien que no puede ser intercambiado como pasa con las criptomonedas.

Dado que un NFT es único, este no podrá ser sustituido por otro ni tendrá el mismo valor. De allí, que estén tan relacionados con el arte porque imagina que tienes una obra de Picasso en tu casa.

Será un bien que no se consume ni puedes cambiarlo por uno igual y del mismo valor. Lo mismo pasa con los NFT. Y el boom que han tenido ha llevado a grandes artistas a pasarse al lado digital.

Ahora te explicaremos cómo está nueva tecnología está afectando al arte.

El impacto de los NFT en el arte

El mundo del arte empezó a mirar con cariño a los NFT desde marzo del año pasado. En esa fecha, los titulares se llenaron con la historia de Mike Winkelmann. Un artista digital que se hace llamar Beeple en la industria artística.

Mike logró vender su obra llamada “Everydays: The First 5000 days” por la cuantiosa suma de 69 millones de dólares.

La obra se vendió en Christie’s y es un montaje de ilustraciones digitales, bocetos y caricaturas que Beeple hizo en su computadora, uno cada día, ¡durante 13 años!

Winkelmann era conocido entre los artistas digitales, pero en el mundo artístico como tal, nadie conocía su nombre antes de esta gran venta. Lo sorprendente es que la subasta empezó en apenas 100 dólares, pero los inversores criptográficos la impulsaron a las nubes.

La pieza se la llevó Vignesh Sundaresan, un inversionista de blockchain que es conocido como MetaKovan. El pago se hizo en Ether, criptomoneda perteneciente a la cadena de bloques de Ethereum.

Estos altos precios y la gran demanda por el arte digital han hecho que los artistas vean en los NFT un gran mercado. Por eso, se espera que este año las obras de arte basadas en tokens no fungibles, aumenten. Lo que nos llevaría a decir que con Beeple empezó todo.

¿Cómo se explica el asombroso precio de estas piezas de arte digital?

Los inversores vieron en la pieza de Mike una gran oportunidad. Les gusto, sí. Pero también tenían otro objetivo, que era causar furor, darle un impulso a la publicidad de los NFT y el mundo cripto en general.

Algunos piensan que esta gran venta fue la mejor estrategia de publicidad para Ethereum. Fue un negocio ganar-ganar, pues el valor de la red mencionada duplicó su valor. Y los analistas estiman que el comprador de la obra de arte pudo recuperar su dinero en un instante.

Ese frenesí causado por la venta récord de Beeple aumentó las especulaciones de NFT. Un mercado que antes de esta transacción solo había movido 546 millones de dólares y luego de la misma pasó a generar más de 12 mil millones de dólares.

Sin dudas, una estrategia que resultó muy bien para los grandes inversores del mundo de las criptomonedas y de los NFT.

Imagen: RawPixel.com

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