La identidad visual corporativa constituye uno de los pilares fundamentales de las estrategias de posicionamiento y marketing de cualquier empresa. El vehículo más efectivo para establecer una relación de confianza en el mercado es el logotipo. Gracias a él, la audiencia puede identificar una marca en cuestión de segundos asociándola con sus principales valores.

El desarrollo de la tecnología ha permitido acceder a una amplia variedad de recursos para diseñar el logotipo perfecto. En la actualidad, la mayoría de emprendedores y empresas jóvenes recurren a plataformas de formación o, incluso a bancos de recursos que comercializan imágenes o vectores de stock a partir de licencias. Esto último fue, de hecho, lo que hicieron los creadores de Twitter, una de las redes sociales globales más utilizadas de la actualidad. ¿Recuerdas su icónico pájaro azul?

Está inspirado en una especie real llamada el Azulejo de las montañas’, también conocido como Sialia Currucoides o Mountain Bluebird. No obstante, el nombre que le dieron a la particular mascota de Twitter es Larry, en honor al ex jugador de la NBA, Larry Bird, quien jugó para el equipo de Biz Stone, el cofundador de la red social. Su primer diseño fue comprado dentro de una plataforma online generalista por pocos dólares y fue creado por un diseñador gráfico llamado Simon Oxley.

Esta asequible primera adquisición se convirtió en el concepto original que más tarde se iría perfeccionando. Su primera actualización fue desarrollada por Biz Stone y, para ello, colaboró con Philip Pascuzzo. Esta segunda versión presentó un estilo radicalmente distinto y, esencialmente, ha permanecido hasta hoy aunque con modificaciones bastante sustanciales.

Adoptó un estilo flat y el pájaro pasó de estar mirando hacia la izquierda para comenzar a mirar hacia la derecha. Además pasó a estar volando. Estuvo activa en la red social a partir de 2007.

Dos años más tarde, el diseño evolucionó hacia una propuesta al estilo cartoon. Nuestro pájaro adquirió una forma más redondeada y contó con más detalles como el uso de una paleta de colores azulados más amplia, la presencia de cejas, flequillo y patas.

Sin embargo, la tercera propuesta no duró demasiado y, tanto solo un año más tarde, pasó a ser una silueta monocromática sin patas, aunque mantuvo el flequillo y perfeccionó su forma con un pico más recto y unas alas más grandes (con una pluma adicional).

La quinta y la que, hasta el momento, parece que será la versión definitiva llegó el 5 de junio del año 2012. Esta genial propuesta fue diseñada por Doug Bowman y, aunque mantiene la esencia de la anterior, introduce novedades bastante llamativas.

Por un lado, el flequillo de bluebird desaparece y su cabeza adquiere un acabado circular. Además, sus alas vuelven a contar con un ala menos y pasan a señalar hacia arriba y a la derecha. Por último, la actitud de nuestro pájaro es mucho más enérgica y vital. Podemos intuir una ligera sonrisa y esta vez su tronco se arquea elevando la cabeza.

El resultado final es una composición eminentemente geométrica elaborada a partir de la superposición de tres círculos que a su vez, se interrelacionan a partir de la ley de la proporción áurea.

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