Catedral de Santa Sofía del siglo XV en Kiev (Fuente).

Mientras la invasión rusa de Ucrania continúa escalando, desplazando a más de un millón de personas y causando cientos de muertes de civiles, la Unesco se muestra gravemente preocupada por el peligro que corre el patrimonio cultural ucraniano.

Ucrania tiene siete lugares en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, incluyendo la Catedral de Santa Sofía del siglo XV en Kiev, considerada como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura eclesiástica ruso-bizantina temprana, según la Enciclopedia Británica. En un comunicado la Unesco se mostró especialmente preocupada por los recientes daños producidos en las ciudades de Kharkiv y Chernihiv. Esta última cuenta con un centro histórico que se remonta al siglo IX, mientras que Kharkiv alberga el edificio Deszhprom, uno de los primeros rascacielos soviéticos de hormigón, como dice el Art Newspaper. El edificio de catorce plantas se encuentra en la amplia Freedom Square de la ciudad, que fue alcanzada por un misil que dañó un teatro de ópera, una sala de conciertos y varias oficinas gubernamentales. Según BBC News, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy señaló que no había objetivos militares en la plaza, ni tampoco en los distritos residenciales de Kharkiv.

En los últimos días, el riesgo que la situación representa para los puntos culturales clave de Ucrania se ha hecho evidente. A principios de marzo, por ejemplo, un ataque ruso cayó de lleno en el Centro Conmemorativo del Holocausto de Babyn Yar, donde los nazis mataron a más de 33.000 judíos durante dos días en la Segunda Guerra Mundial. El monumento no sufrió daños críticos, pero el ataque ha puesto en evidencia el peligro que corren estos lugares.

Los museos de Ucrania, que albergan valiosas obras de arte, también se enfrentan a las amenazas de destrucción y saqueo. Según parece, el Museo Ivankiv, a unas cincuenta millas al norte de Kiev, fue incendiado por las fuerzas rusas, lo que provocó la pérdida de varias pinturas de la venerada artista popular Maria Prymachenko, almacenadas allí, según Times. Para Anastasiia Prymachenko, bisnieta de la artista, no fue un ataque casual sino que responde a una estrategia por parte de Rusia para destruir la cultura ucraniana.

En medio de la violencia y del caos, tanto los civiles como los expertos en arte se ha esforzado enormemente para salvaguardar los objetos culturales. Algunos de los trabajadores del museo se apresuraron a desmantelar las exhibiciones por si acaso. En Lviv la gente ayudaba a envolver estatuas centenarias en plásticos protectores.

Según la Unesco, una de las medidas que se está llevando a cabo es marcar monumentos y sitios históricos clave con el emblema distintivo de la Convención de La Haya de 1954, una señal reconocida internacionalmente para la protección del patrimonio cultural en caso de conflicto armado. La Unesco también monitoreará los daños a través de imágenes satélites. «Debemos salvaguardar este patrimonio cultural como testimonio del pasado pero también como una línea de paz para el futuro, que la comunidad internacional tiene el deber de proteger y preservar para generaciones futuras», advirtió la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, en el comunicado.

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