Maus de Art Spiegelman

Maus de Art Spiegelman

La historia no son solo eventos significativos en una línea del tiempo, también es la suma de los momentos ordinarios de todos aquellos que vivieron en el pasado. Las novelas gráficas tienen la capacidad de capturar esa multidimensionalidad mucho mejor que los formatos de medios más tradicionales, según el profesor de historia de la Escuela de Humanidades y Ciencias de Stanford, Tom Mullaney. Este profesor ha estado incorporado este tipo de documentos en algunos de sus cursos desde 2017 e, incluso, en 2020 impartió un curso dedicado al estudio de la historia exclusivamente a través de los cómics.

Para Mullaney, si bien las novelas gráficas no pretenden ser un sustituto de la literatura académica, sí es una herramienta útil para la enseñanza y la investigación. No solo retratan el impacto de los acontecimientos en la vida cotidiana sino que, dado que se pueden leer rápidamente, permiten asimilar conceptos a una mayor velocidad de la que se haría leyendo un ensayo o una biografía al uso. Un ejemplo perfecto podría ser Maus de Art Spiegelman, que incluyó en su curso de 2020. Esta novela refleja la experiencia de una familia judía durante el Holocausto, ilustrando los desafíos de la memoria, sobre todo de la memoria familiar, y las dificultades que surgen al narrar la historia. Sigues los pasos de los personajes intentando entender por lo que pasó la generación de los padres de Spiedelman y descubriendo que no siempre es algo fácil de hacer.

Las novelas gráficas también pueden representar cómo en períodos de guerra y de conflicto la violencia puede convertirse en parte de la supervivencia y de la existencia cotidiana. La simplicidad del formato permite que experiencia dolorosas emerjan sin ataduras ni ponderaciones de largas descripciones o dramatizaciones. «Son banales. No son dramáticos. Sin condiciones. En una obra de no ficción, en un artículo o en un libro sería casi imposible hacer eso. Tendría que haber tanta escritura expositiva y tanta descripción que se perdería eso», dijo Mullaney.

En su curso, Mullaney combinó novelas gráficas con materiales de archivo y ensayos históricos, para así analizar la historia mundial moderna, desde el siglo XVIII hasta el XXI. Poco después de que comenzara su curso, surgió la noticia de que Maus había sido prohibida por una junta escolar de Tennessee por su representación de la desnudez y su uso de palabrotas. Sin embargo, a los dos días de abrir la inscripción del curso, ya había más de doscientos estudiantes de todo el mundo interesados en participar.

El profesor de Stanford, que el próximo curso espera poder impartir Historia universal a través de las novelas gráficas en la universidad, señaló que muchos adolescentes ya están expuestos a muchos de estos difíciles temas, pero a través de los medios de comunicación populares. Lo que ocurre es que lo están haciendo por su cuenta, averiguando las cosas por sí mismos, lo cual no es precisamente la mejor de las ideas.

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