Mucho antes de que los gatos se volvieran tan virales en videos graciosos de internet, eran venerados y adorados por civilizaciones enteras o satanizados por otras. Ciertamente los gatos a lo largo de la historia han sido percibidos de distintas formas y tratados según la cultura, conocimiento, prejuicios o supersticiones imperantes.

En la actualidad se estima que hay más de 3,5 millones de estos felinos en España, entre los domesticados y los de situación de calle. Si eres amante de estos graciosos y limpios animalitos o quieres adoptar uno, te contamos un poco de los gatos a lo largo de la historia.

Orígenes tempranos

Según los estudiosos los gatos actuales descienden de un pariente común llamado Felis Silvestris o gato montés euroasiático, cuya domesticación comenzó hacia el 6000 a.C. Al gato se le llamaba myeou en el Alto Egipto, por el sonido característico de su maullido, qato en siríaco y de allí el italiano gatto.

Desde comienzos de la historia de los gatos siempre se les ha relacionado con la caza y control de los ratones, como ocurrió en Egipto.

Adorados en Egipto

En un principio en Egipto se les utilizó durante el tercer milenio a.C como animal de compañía por su dulzura, indolencia y capacidad para atrapar roedores. Así protegía los almacenes de alimento como el trigo, eliminaba fuentes de enfermedades y mantenía a salvo los hogares o alrededores de las serpientes.  

La civilización egipcia lo convirtió en una de sus diosas más sagradas, Bastet, un símbolo de la fecundidad, la belleza, el misterio, la noche y la luna. Estaba prohibido venderlos, debían cuidarlos, venerarlos y si alguien mataba a un gato aunque hubiera sido por accidente, lo castigaban con la pena de muerte.

Su paso por la antigua Grecia, Roma y otras culturas

Se cuenta que los egipcios no querían comerciar los gatos con los griegos, por lo que los robaron y llevaron a Grecia para criarlos. Los gatos comenzaron a venderse a los romanos, de donde proviene el gato romano, galos y celtas, extendiéndose progresivamente por los países mediterráneos, pero no tanto para el control de plagas.

Gato romano

En Grecia se utilizaban otros animales como la mangosta o el hurón para cuidar las cosechas y se prefería más al perro como compañía. Sin embargo, como el gato era más bonito, dócil y limpio que dichos animales comenzó a ganar corazones y se les veía como un regalo costoso traído de Egipto.

En la época del esplendor de Roma eran símbolo de la victoria y los marineros los llevaron por todas partes del mundo, en especial hacia Asia. En el 200 a. C. eran comunes en China como posesión de los nobles, después de la gente, siendo vistos como símbolo de paz, fortuna y serenidad.

Percepción en la Edad Media

El gato tuvo amplia aceptación en Europa hasta la Edad Media porque los campesinos valoraban su habilidad como cazador y eliminaban a los roedores. Sin embargo, la iglesia católica, comenzó a​ considerarlos una criatura demoníaca, en especial los de color negro que eran asociados con ritos paganos y brujería.

Quizás por su capacidad de caer parados, sus hábitos nocturnos, los ojos brillantes en la oscuridad y la ignorancia o el miedo, fueron perseguidos y exterminados. En el día de “Todos los Santos”, en países como Alemania, Francia e Inglaterra, lamentablemente quemaban cajas y sacos repletos de gatitos vivos.

Debido a esta matanza, para el siglo XVII prácticamente no había felinos en Europa, lo que benefició únicamente a los roedores, que transmiten la peste. Aunque no los quería, fue gracias a que Napoleón Bonaparte los alabó públicamente y animó a criarlos, que se pudo eliminar la plaga de ratas.

Aceptado universalmente desde el siglo XVIII en adelante

En el siglo 18 comienza a aceptarse nuevamente como animal de provecho al acabar con las ratas y desde el siglo 19 lo aceptan más. Comenzaron a criarse nuevas razas, se alejó de su función de cazador y ganó popularidad como animal de compañía, rivalizando incluso con el perro.

Hoy en día puede encontrarse al gato en todo tipo de climas y en todos los continentes, excepto en la Antártida y algunas islas. Se considera que existen unas 35 especies de gatos clasificados en cuatro grupos: Pantera (Gatos grandes), Felis (Gatos pequeños),  Acinonyx   (Chita ) y Neofelis (Leopardo manchado).

Aún persisten ciertas supersticiones sobre el gato como que si cuentas siete gatos en un trayecto tendrás buena suerte ese día. Pero también está la idea de que si te topas con uno de color negro o sueñas con uno en diciembre, tendrá mala suerte.

Comentarios

comentarios