Hace apenas una década, hablar de la digitalización de las empresas en España hubiera supuesto adelantarnos al tiempo, prever que las nuevas tecnologías irrumpirían con fuerza en los negocios y la economía del país. Ahora, la digitalización de la economía es una realidad que la mayoría de las empresas españolas ya aplica de una forma u otra.

Y no es para menos, la transformación de los procesos y conceptos tradicionales de los negocios está permitiendo que las empresas se adapten a las nuevas tecnologías, a una digitalización que no hace más que evidenciar la tendencia de la sociedad y los mercados por efectuar las transacciones, compras, ventas y otras actividades de forma online.

Desde la industria hasta el comercio final, sea cual fuere el sector y servicio. La digitalización de las empresas es aplicable a cualquier tipo de negocio. Donde antes ponía rellena el formulario de préstamo y preséntalo en una oficina, ahora pone solicita tu préstamo personal online desde tu teléfono y en apenas unos minutos.

Digitalización; Inmediatez y optimización de los recursos

Ya no es una estrategia a seguir, sino un requisito a implantar en el negocio si queremos que éste se adapte a la sociedad y el entorno en el que opera. La digitalización de las empresas permite que tanto grandes, como pymes y autónomos puedan beneficiarse de las ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías.

Esta evolución permite ofrecer una mayor cobertura y eficiencia, tanto de cara al cliente final como para cualquier proceso interno de la empresa. En la industria, la digitalización permite agilizar los procesos de fabricación, las cadenas de montaje, optimizar la función administrativa y simplificar la logística, entre otros.

Si es un negocio, la digitalización reduce los tiempos de gestión, los trámites e incluso la forma de pago, ya que la compra online pasará a formar parte del vocabulario de la empresa, agilizando los procesos de compra e incluso atención al propio cliente.

Una inversión para ser más competitivos en el sector

Para muchas empresas, llevar a cabo la digitalización de sus procesos es una forma de renovar su imagen y competitividad, ya que una mayor gestión de sus activos le permitirá acceder a nuevas oportunidades, optimizando recursos y enfocándolos en objetivos más ambiciosos y rentables.

Esta inversión requiere de una financiación inicial, un capital que permita afrontar los gastos que conlleva la renovación de los equipos y su actualización a las necesidades del s. XXI, donde la presencia de software especializado es más que una condición. De ahí la importancia de acceder a vías de financiación como la solicitud de préstamos, una forma de obtener el capital necesario como para digitalizar la empresa.

Para el cliente final, esta revolución tecnológica cada vez más presente en el tejido empresarial español le permite acceder a su información de manera rápida y segura, gestionar sus pagos con la empresa, agilizar trámites e incluso resolver incidencias a través de las plataformas y medios digitales que la empresa pone a su servicio.

Imagen free

Comentarios

comentarios