Libro original (Fuente).

Los mapaches son hoy en día una molestia en gran parte de Japón, hurgando en la basura, robando comida o dañando los templos antiguos con sus excrementos. Este problema comenzó en 1977, debido a un mapache de una historia infantil que posteriormente se convirtió en dibujo animado y que se llamaba Rascal.

Este animalito aparecía en un libro autobiográfico escrito por el autor estadounidense Sterling North titulado Rascal: A Memoir of a Better Era, que se publicó en occidente en 1963 y que contaba la historia del propio North y de su mascota infantil, el mapache Rascal. La historia fue un éxito inmediato e incluso Disney la convirtió en una película en 1969. Sin embargo, esa fama tuvo una contrapartida negativa cuando la historia llegó a Japón y la Nippon Animation Company la convirtió en una serie de dibujos animados de 52 capítulos. Debido al éxito, el país no tardó en importar unos 1500 mapaches al mes.

Además, para colmo de males, al final del libro North suelta a Rascal en la naturaleza, dando a entender que esa era la vida que debía vivir el mapache, como animal salvaje, en lugar de hacerlo entre humanos. La consecuencia fue que muchas familias japonesas acabaron imitando al protagonista de la historia, quizá por empatía o quizá porque a la larga se dieron cuenta de que los mapaches no son buenas mascotas (al fin y al cabo, son posibles portadores de la rabia).

Dibujos animados basados en Rascal (Fuente).

El gobierno japonés no tardó en prohibir la importación de mapaches y el tenerlos como mascotas, pero el daño ya estaba hecho. Los mapaches se habían extendido por todo Japón cambiando el ecosistema del país entero. Y Japón no ha sido la única zona perjudicada por la invasión de los mapaches, que también se han extendido por partes de Europa y de América del Norte. Esta, además, no es ni mucho menos la única vez que la literatura altera un ecosistema. Sin ir más lejos, ni más ni menos que William Shakespeare hizo que el ecosistema de Estados Unidos se viera alterado a finales del siglo XIX.

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