En un club de lectura un grupo de personas se reúnen de forma regular para discutir y compartir experiencias, interpretaciones y opiniones sobre libros que han leído en un tiempo determinado, normalmente prefijados y todos el mismo libro. Este tipo de reuniones, que pueden tener lugar en toda clase de sitios, incluyendo bibliotecas, librerías, cafeterías, parques o casas particulares, proporcionan una oportunidad para descubrir diferentes perspectivas de un libro al analizar la trama, los personajes o los temas.

En FourFiveSix, un bar de Williamsburg, en Brooklyn, le han dado una vuelta de tuerca a este tipo de reuniones convirtiéndolas en fiestas de lectura. ¿Acaso se puede hacer una mayor celebración de los libros? La idea surgió cuando varios amigos, compañeros de piso, decidieron hacer un primer evento en la azotea de su vivienda. Seleccionaron una lista de reproducción y una decena de amigos aparecieron con libros. Después de leer cada uno el suyo hablaron sobre lo que habían leído y después se fueron a casa. Las fiestas de lectura habían comenzado.

¿En qué consiste y qué las diferencian de los club de lecturas tradicionales? La premisa es simple: solo tienes que llevar un libro y comprometerte a leer uno o dos capítulos para después charlar sobre ellos. Después de pagar una entrada, los asistentes se ponen una etiqueta con su nombre y buscan un asiento cómodo. A continuación, el anfitrión explica la estructura de la velada: treinta minutos de lectura, un descanso en el que ya se puede discutir sobre el contenido de lo que se haya leído con cualquiera que esté alrededor, otros treinta minutos de lectura y una nueva discusión sobre el libro.

El mes pasado un vídeo de TikTok sobre una de estas fiestas se volvió viral. Para algunos, la imagen de decenas de personas leyendo en toda clase de asientos y posturas, todos juntos, es impresionante; para otros, no deja de ser el descubrimiento de la rueda, la biblioteca de toda la vida, pero con un toque hipster. Lo cierto es que este tipo de mayo este tipo de fiestas están arrasando entre los lectores. Se han celebrado no solo en muchas de las grandes ciudades de Estados Unidos sino en otros países. Algunas de esas fiestas han llegado a albergar a más de 200 personas y han tenido lugar en parques y plazas (imagina un parque con 200 personas leyendo).

Lo bueno que tiene el formato es que, como los clubs de lectura, es fácil de reproducir. Lo único que se necesita es a un montón de lectores dispuestos a compartir un rato de lectura y algunas impresiones sobre lo que hayan leído con desconocidos. Estas fiestas cuentan con una cuenta de Instagram oficial donde se puede echar un vistazo a los eventos que van organizando, así como un calendario de las próximas fiestas. ¿Quién sabe si dentro de no demasiado terminemos viendo este tipo de fiestas en nuestras ciudades y podamos formar parte de ellas?

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