Retrato de Nina Hamnett pintado por Roger Fry en 1917 (Fuente).

Rebelde, vestida de una manera muy poco convencional para la época y con un corte de pelo moderno, Nina Hamnett se convirtió en una celebridad de la bohemia francesa de principios de siglo. Poco se podía imaginar que aquella niña nacida en una pequeña ciudad costera de Gales, cuyo padre fue un oficial del ejército venido a menos, con una educación pagada con préstamos, acabaría convirtiéndose en la Reina de la Bohemia.

Después de haber pasado por la Escuela de Arte de Londres, en 1914 Hamnett se trasladó a París, concretamente a Montparnasse, para estudiar en la Academia Marie Vassilieff. Ya en Londres había conocido a Henri Gaudier-Brzeska, para quien había posado en una serie de desnudos en bronce, y más tarde se haría amiga de Olivia Shakespear y de Ezra Pound, así como de Pablo Picasso, de Serge Diahilev y de Jean Cocteau. Abiertamente bisexual y promiscua, Hamnett tuvo numerosos amantes en los círculos artísticos del momento, convirtiéndose en musa de muchos artistas. Después de su historia de amor con Brzeska estuvo con Amedeo Modigliani y con Roger Fry, a quien ayudó a llevar a cabo los Talleres Omega fabricando y decorando telas, ropa, murales, muebles y alfombras. De hecho, Hamnett se acabó convirtiendo en un importante vínculo entre las comunidades artísticas de París y de Londres.

Ese mismo año conoció a su futuro marido, el artista noruego Edggar de Bergen, que más tarde cambiaría su nombre por el de Roald Kristian para sonar menos alemán. Este matrimonio, sin embargo, solo duró tres años, y en 1916 su marido fue deportado como extranjero no registrado.

Nina Hamnett pintada por Roger Fry en 1917, con un vestido diseñado por Vanessa Bell y confeccionado en los Talleres Omega (Fuente).

A pesar de ser pintora, con obras expuestas durante la Primera Guerra Mundial en la Royal Academy de Londres y en el Salón de Otoño de París, Hamnett es recordada sobre todo por su estilo de vida extravagante. Para el pintor Walter Sickert, que se esforzaba en aconsejarla sobre su arte, carecía de dedicación. En cambio, gestos como el de bailar desnuda sobre la mesa de un café de Montparnasse solo por el placer de hacerlo le hicieron ganar reputación dentro de la bohemia parisina.

En 1932 Hamnett publicó Laughing Torso, una historia de su vida bohemia, que se convirtió en un éxito de ventas. Como consecuencia de esta publicación el ocultista Aleister Crowley la demandó por difamación (ella le había acusado de hacer magia negra), pero aunque ganó el caso este episodio le afectó profundamente el resto de su vida. Las últimas décadas de su vida las pasó afectada por el alcoholismo. Normalmente se la encontraba en la Taberna Fitzroy, donde intercambiaba anécdotas a cambio de alguna bebida. Murió en 1956 después de caerse por la ventana de su apartamento. Hasta el día de hoy no se sabe si se suicidó o si fue simplemente un accidente mientras estaba ebria. Se cuenta que sus últimas palabras fueron: «¿Por qué no me dejan morir?».

En 1964 el novelista Julius Horwitz dio vida a Hamnett en su novela sobre el Londres de la Segunda Guerra Mundial titulada ¿Puedo llegar allí a la luz de las velas? Aunque la recuperación de su figura tuvo lugar sobre todo a partir de 1986, cuando Denise Hokker publicó su biografía bajo el título de Nina Hamnett: la Reina de la Bohemia.

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