Desde su estudio de Estocolmo, el artista Tomas Mayer pasa sus días construyendo miniaturas y dioramas. Una de sus obras más impresionantes, creada con enormes dosis de habilidad y dedicación, representa a una biblioteca con un monumental grado de detalle, llena de cientos de libros y pergaminos, diseminados por el suelo, apilados unos encima de otros, y por estanterías.

El denso conjunto crea una sensación de abundancia y misterio, invitando a los espectadores a entrar en la escena mientras nos preguntamos hasta dónde llega realmente el aparentemente interminable laberinto de estanterías. A pesar de la gran cantidad de objetos en miniatura incluidos en su escena, Mayer se asegura de que la construcción de cada libro reciba tantos detalles como el anterior.

Como Mayer reconoce en una entrevista a Colossal, le gusta trabajar con toda clase de materiales, tratando de utilizar siempre que sea posible desechos aparentemente sin valor para construir algo hermoso. De esta forma, consigue despertar la reflexión sobre la supuesta caducidad de las cosas y el funcionamiento de la sociedad de consumo, que nos lleva a pensar que todo debe ser desechado antes de tiempo.

También puedes estar al tanto de la obra de este artista en sus páginas de Behance y de Instagram.

Comentarios

comentarios