Por primera vez, la saga más famosa de la literatura juvenil es ilustrada en una nueva edición por un autor español. Charlamos con Xavier Bonet sobre la saga y su futuro.  

Como una significativa parte de mi generación, empecé a leer gracias a Harry Potter. Yo tenía diez años cuando el primer libro empezó a hacer popular en castellano, y once cuando se estrenó la película. La edad perfecta, porque crecí con Harry a medida que leía sus aventuras. Pese a las polémicas que hayan rodeado a la saga, y las nefastas adaptaciones cinematográficas (salvando las cintas de Cuarón y Newell y la saga de Animales fantásticos, que se me eche encima quien quiera), he seguido siendo fan de las aventuras del mundo mágico y lo seguiré siendo. Hace poco decidí releer la “parte adulta” de la saga y empecé por El cáliz de fuego y seguí hasta el final. Lo disfruté muchísimo. Pero, hace tan solo unas semanas, Penguin Random House decidió sacar al mercado algo muy especial. La primera vez que Harry Potter se ilustra por parte de un artista español. El elegido ha sido Xavi Bonet, y el lanzamiento ha cubierto, por ahora, los dos primeros libros. Así que, claro, me lancé a releerlos. Y las ilustraciones de Bonet me dejaron anonadado. Así que le pedí a la editorial una entrevista con el artista, y aquí os la traigo.

Xavi Bonet me recibe por video conferencia en su estudio, lleva gafas, luce barba y uno esperaría que vistiera túnica y algún sombrero extravagante de muggle. Es una persona afable que sonríe ante la perspectiva de pasar los próximos cuarenta y cinco minutos hablando de libros e ilustración. Uno pierde rápidamente la noción del tiempo.

Pregunta: Bueno, aquí estoy ya leyendo el segundo tomo. ¡Una maravilla de edición!

Respuesta: ¡Muchas gracias!

P: El otro día, pasando por una librería, los vi colocados y pensé en cuando yo empecé a leer Harry Potter. Ahora habrá chavales de diez años que lo leerán por primera vez y esta será la edición que se encuentren, ¿a ti, que has hecho estas maravillosas ilustraciones y estas cubiertas, qué te hace sentir?

R: Una reconexión muy bestia, sobre todo con mi infancia, y fíjate yo tengo dos hijos, el mayor ya tiene quince pero el pequeño tiene diez, que es la edad más incipiente para empezar, y hacer esto ha sido como un regalo, el poder ilustrar no un libro cualquiera, sino EL LIBRO, porque en infantil y juvenil Harry Potter es EL LIBRO, para mí está siendo increíble, y, sobre todo, eso, una conexión enorme con mi infancia y con mis hijos.

P: ¿Es Penguin quien te propone esta nueva edición de Harry Potter?

R: Sí. Yo venía de trabajar en Lily Medialuna que son dos cómics que yo he producido, tanto como autor como ilustrador, y estaba muy conectado con el mundo de la magia, me gustaba muchísimo, y tuve esta propuesta por parte de Penguin. Normalmente cuando me ofrecen proyectos me mandan un correo, en este caso me pidieron que fuera a las oficinas, lo que ya me sonó a algo especial. Así que fui a las oficinas y la verdad es que cuando me lo dijeron, te puedes imaginar, me volví a mi casa temblando, no sabía muy bien qué me estaban contando. Nada más pensar que después del increíble trabajo que hizo en su día Dolores Avendaño, las portadas, la primera que salió tanto en España como en latinoamericana, sí que es verdad que es la primera vez que dan la oportunidad a un ilustrador español. Para mí eso fue como… ¡boom! Y el proceso fue bastante mágico: preparar unos cuantos bocetos, revisarlos con ellos, con otras altas esferas, la conexión fue muy potente.

P: ¿Hasta qué punto tuviste libertad para elegir qué escenas de los libros había que ilustrar?

R: El mundo de Harry Potter es un mundo tan rico, no solo lleno de personajes interesantes, sino de escenarios y objetos que llevan su propia historia detrás, por tanto, es un universo que no te lo puedes acabar. El hecho de tener que tomar una decisión en ese tipo de ilustraciones siempre son muy consensuadas con la editorial porque es un libro que tiene una importancia bestial. He tenido la grandísima suerte de tener un equipo maravilloso que me ha ayudado a hacer esa selección. Porque es verdad que nunca sabes cuál va a ser la mejor escena entre todas, y no podíamos llenarlo todo de ilustraciones, sino que eran algunas que fueran un descanso visual, por lo que la elección va muy marcada por la paginación. Es decir, si nosotros ponemos una nueva ilustración al pasar quince páginas, teníamos que poner más ilustraciones, por lo que va marcada según la paginación.

P: Supongo que también por una cuestión meramente económica.

R: (Asiente).

P: ¿Cómo separas la iconografía de las películas de la del libro?

R: Esta ha sido una de las tareas más complejas. Las películas son tan icónicas, están tan instaladas en nuestras retinas. Yo hacía tiempo que no las veía, así que empecé por una relectura muy muy grande. Encuentras muchos matices. Una de las cosas que tiene la saga es un gran balanceo entre la luz y la oscuridad. Es la transición entre un niño y un adulto, y eso no aparece en las películas, por lo que para mí era muy importante intentar separar. Voy a insistir: he tenido equipo que me ha ayudado mucho, sobre todo gente que especializada en el mundo de Harry Potter de tal manera que conoce hasta el mínimo detalle. Por ejemplo, la cámara secreta es completamente diferente cómo se describe en el libro a cómo se ve en las películas. Estas ilustraciones están muy ceñidas al libro. Sabemos que muy pronto va a aparecer una serie de HBO, esto va a reforzar una imagen más veraz con los libros. No es que las películas no sean buenas, tienen su propio universo visual. Creo que esta edición está muy cuidada, no solo por mi propio trabajo sino también por Salamandra porque hemos revisado cada detalle.

P: Voy a confesar algo: soy bastante contrario a las películas, salvo las tres primeras las demás no me gustan demasiado. Pero es verdad que tu trabajo se acerca mucho a esas tres primeras cintas. Vamos a hablar de técnica, ¿has usado herramientas analógicas, digitales…?

R: Normalmente en mi proceso suelo comenzar con papel y lápiz, pero en este tipo de proyectos que son tan grandes empiezo a trabajar en digital. Una de las cosas que yo le planteé a la editorial es cómo Harry va a ir creciendo, por lo que empezamos los dos primeros libros con un Harry que refleja mucho la edad que tienen para, en próximos libros, hacerle crecer. El proceso fue imaginar desde el principio cómo va a crecer Harry. En cuanto a la magia… Una de las cosas que está muy presente en mi trabajo es la ambientación. Cuando desarrollo un libro, y yo pienso que detrás de un gran libro siempre hay un gran lector, que lo que hace grande al libro es su lector, creo que es muy importante transmitir esa ambientación, colocarte en ese point of view de ver dónde estás. El leitmotiv de mi trabajo creo que se ve en estos dos primeros libros.

P: ¿Entonces el proyecto es terminar la saga completa después de estos dos primeros libros?

R: Se puede afirmar, se puede afirmar, de hecho, con Penguin ya está firmado lo que serán los siete libros y estoy disfrutando mucho de releerlo.

P: ¿Cómo es releer ahora la saga? Porque yo tengo que confesar que la releí hace unos meses y aguanta el paso del tiempo mucho mejor de lo que esperaba.

R:  Completamente de acuerdo. Yo la semana que viene cumplo cuarenta y cinco y esta oportunidad de hacer esa relectura permite saborear esos matices mucho mejor. Es un libro para todos. Es muy fácil vincularte, encontrar un personaje que te conecte. Siempre he pensado que Harry a esencia tiene unas nociones muy simples, pero que te engancha mucho. Y la saga tiene unos personajes femeninos muy potentes, todos pensamos en Hermione, que también dan una visión muy diferente. Encontrar esos matices con diferentes edades hace que el libro tenga unas profundidades muy distintas. Por eso es un libro para todas las edades. Cada lector puede encontrarse a gusto.

P: Tu estilo está muy cercano a los primeros libros, pero llegará un momento en que la saga se vuelva muy oscura, ¿has pensado en cómo te vas a enfrentar a eso?

R: Para mí es un reto y es una confianza muy grande que ha tenido Penguin. Es verdad, mi producción siempre se ha movido en un mercado juvenil más tirando a infantil, siempre entre los diez y doce años, toda mi carrera en esa franja, y ahora voy a tener que dar un giro y tengo muchas ganas, ya estoy en ello. Estoy poniendo el máximo de mí y mucho respeto en esta saga. No solo es un proyecto para nuevas generaciones, también para los que en su día crecieron con esta saga, y es una responsabilidad que respeto muchísimo.

P: ¿Hay algo en estos dos primeros libros que se haya quedado fuera y que te haya dolido especialmente?

R: Se han quedado escenas, personajes, se han quedado escenarios muy potentes, pero sí que es verdad que espero que el día de mañana, cuando acabe la saga, podamos recuperar esto de alguna manera. Cuando se hace una producción de estos libros se produce mucho material y se descarta mucho. Para llegar a realizar una portada he llegado a realizar diez o doce versiones de cada una, revisando, ajustando, los mapas se han realizado en base a los bocetos de J.K. Rowling. Tengo muchas ganas de que veáis el próximo libro porque va a aparecer una escena, in sitio emblemático que me encanta, y hasta aquí puedo leer (risas).

P: El tercero es el favorito de muchos fans, la película también, ahí te juegas el todo por el todo.

R: Sí (risas).

P: Hablando de las cubiertas: me ha gustado mucho la elección porque es el estilo de póster de película que puso un poco de moda Star Wars, que resumen todo el contenido. Háblame de ellas, porque en la cubierta de un libro te lo juegas todo.

R: Lo es todo, lo es todo. Hay muchas ediciones, enfocadas a diferentes públicos. Queríamos crear una edición lo más estándar posible que llegara al máximo tipo de público. Para mí hay dos formas de hacer una portada: una que represente una escena en concreto, o una que represente a los personajes en su escenario y cada uno su iconografía diferente. Para mí que he crecido en los años ochenta y con el cine fantástico, Star Wars, Dentro del laberinto, ha generado un universo interior mío. Y me hace ilusión que te hayas dado cuenta de esa referencia porque es bastante directa: tanto en el primero con en el segundo la parte de abajo representa el viaje; luego un escenario al fondo, los personajes que se presentan, la contracubierta es un descanso de contemplación. Hoy en día que consumimos tan rápido es importante la contemplación. Y otra cosa que para mí es muy importante son los lomos.

P: ¿Has pensado cómo vas a continuar la gama cromática de las cubiertas?

R: Ya está toda pensada. No va a ser tan fiel a las antiguas ediciones, sino a cómo es mi visión. Una de las cosas importantes de Harry Potter es que la piensas en conjunto. Generar de nuevo toda esa composición es muy difícil, pero yo creo que va a ser muy bonita.

P: Bueno, durante unos años cuando lo leímos nosotros la saga estuvo inconclusa. Hubo que esperar años entre el cuarto y el quinto.

R: Eso tiene un poco de magia. Que los libros vayan saliendo, que haya que esperar. En la sociedad de hoy día es muy complejo saber esperar. Yo que crecí en los ochenta y tenía que capturar las canciones de la radio porque no existía Spotify, cuando sonaba una canción para la que tuve que esperar el eco que provocaba era increíble, hacía mucho ruido en el alma. Y esa espera lo que generaba es lo que hoy llaman hype. Estas ediciones que van a ir saliendo continuadas tendrán un poco de esa espera.

P: ¿Qué parte de los libros te ha costado realmente?

R: Lo que más me ha costado es Harry. Es un personaje con unas elecciones complejas, pero a la vez sencillas, es tan icónico que es como reinterpretar a Mickey Mouse. Aquí venimos de muchísimas imágenes, variaciones y estilos, y contentar tanto a la gente que lleva desde siempre como aquellas personas, o niños y niñas, que van a empezar esa lectura, es muy complejo. He sentido mucha presión de responsabilidad de producir un Harry a esas expectativas. No sé si lo he conseguido, `pero estoy muy contento de mi trabajo. He metido un poco de mí en Harry y creo que hoy día la gente no quiere solo imágenes bonitas, sino imágenes que cuenten.

P: Harry es lo que más me gusta de las ilustraciones, y no es un piropo regalado. Y no solo Harry: Hermione y Ron, sobre todo Hermione, me parecen increíble. Creo que es la primera vez que vemos a Hermione tal y como está descrita. ¿Qué parte no te ha costado nada, cuál salió a la primera?

R: Hogwarts. Para mí es un personaje más de la saga. Cuando me dieron a dibujar Hogwarts intenté desligarme mucho del castillo típico de las películas. Para mí realizar Hogwarts fue como algo muy sencillo. Y me pasó con Hermione, la tenía clarísima desde el principio. Otra de las cosas que me ha encantado ha sido dibujar a Dobby.

P: ¿Has leído las ediciones ilustradas inglesas? ¿Qué te parecen?

R: Jim Kay es un referente para mí. Son exquisitas. Una de las cosas que transmite mucho es el folclore inglés del que toda la saga está impregnada. Para mí era importante que desde España se notara un poco de la mezcla entre ese folclore inglés y un poco del nuestro, que salpica todo. No están acabadas y creo que hoy día es importante respetar los tiempos de los autores e ilustradores, de las autoras e ilustradoras. El trabajo de Jim Kay es un trabajo de un montón de ilustraciones y se leen muchos comentarios que preguntan para cuándo. Cuando trabajas en esto dejas un poco de tu alma en el libro y no la recuperas. Una de las cosas que a mí me hubiera encantado es trabajar en color. Quién sabe.

P: Si hay una saga que puede permitirse eso es Harry Potter. ¿Por qué no tenemos un cómic de Harry Potter?

R: No eres el primero que me lo pregunta. Yo navego entre la literatura infantil y juvenil y el cómic. Supongo que al ser Harry Potter una saga que trasciende formatos nunca sabes qué verás en el futuro. A mí me encantaría verlo e incluso realizarlo. El cómic es una herramienta increíble, una mezcla perfecta entre novela y cine. Es uno de mis formatos favoritos. Una cosa de la que me he dado cuentas es que una vez que te metes dentro de la producción de Harry Potter ves la maquinaria que hay detrás, y te puedo decir que es increíble. Todo lo que hay detrás es enorme y si no ha salido aún es porque igual no han encontrado el momento.

P: ¿Has tenido que pasar algún filtro de cara a la editorial inglesa, Warner o la autora?

R: Sí, sí. No puedo decirte exactamente quien, pero sobre todo en los primeros bocetos hubo que pasar muchas revisiones.

P: Para terminar, ¿nos recomiendas un ilustrador o ilustradora que no podamos perdernos?

R: Os voy a recomendar una ilustradora nacional, que es importante promocionar lo nuestro. Se llama María Brenn, ha trabajado con diferentes editoriales, a mí me recuerda mucho al Studio Ghibli y creo que ahora y en un futuro dará mucho que hablar.

P: Para terminar, imagínate que tengo todo el dinero del mundo para hacer lo que quiera y contrato a Xavi Bonet. ¿Qué te gustaría hacer?

R: No te diría una saga, sino un libro que se me escapó. La historia interminable. Sería cerrar un círculo porque me marcó en mi infancia. Pero debo decirte que si tuvieras todo el dinero del mundo para hacer lo que quisiera haría algo original, escrito e ilustrador por mí. Quedan muchas historias por contar.

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