Curiosa película francesa de 1976, la trama comienza con un misterioso Conde de Saint Germain que pretende aparentemente entrevistar a una famosa pianista, aunque sus intenciones son más oscuras. La pianista no obstante siente curiosidad por una demostración sobre robótica con un jugador de ajedrez que ofrece el conde. Observando al autómata, cree reconocer en él, por un peculiar gesto, a su desaparecido amado, notable jugador de ajedrez dado por muerto. Decide pedir ayuda a un amigo que trabaja en los servicios secretos.
Sigue una rocambolesca historia de amor y espionaje, mientras investigan al conde, quien resulta tener una extraña y fascinante colección de autómatas, el título de la película ofrece de por si demasiadas pistas como para mantener el misterio.
Resulta curioso mezclar el nombre del misterioso y según se cree inmortal Conde de Saint Germain, con el mito de Frankenstein modernizado, pero con un estilo digamos vintage, y el popular cuento del soldadito de plomo…

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