El 24 de mayo de 1865 la editorial Macmillan and Co. publicaba Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll con una tirada de dos mil ejemplares. El libro no tardó en obtener enorme popularidad y al año siguiente se preparó una nueva edición de otros dos mil ejemplares. Tanto éxito tuvo que en 1903, 37 años después de su primera edición y solo 8 años desde el nacimiento oficial del cine, el director y productor inglés Cecil Milton Hepworth decidió hacer una adaptación cinematográfica. A pesar de encontrarnos en los albores del séptimo arte, la película llama la atención por sus revolucionarios efectos especiales, muy en la línea de Georges Méliès.
Actualmente solo se conserva una copia de la película original que dura unos 12 minutos, con varias de sus partes perdidas. En febrero de 2010 el British Film Institute restauró parcialmente el material y recuperó unos 8 minutos de grabación, que a día de hoy son de dominio público.
Es muy probable que al pensar en Alicia y en el cine se te venga a la cabeza la adaptación que hizo Disney en 1952 o, como mucho, la de Tim Burton de 2010, pero la versión de 1903 se me antoja como la más fiel al original. Tal vez sea porque pienso que Lewis Carroll, que murió en 1898, casi pudo verla. En cualquier caso, te recomiendo que la veas y juzgues por ti mismo. Por cierto, si quieres ver más versiones de Alicia en el país de las maravillas aquí y aquí tienes algunas más.

Era otra época, tenían que ingeniárselas con muy pocos medios y a día de hoy nos resulta muy ingenuo el resultado. Aún así es loable, 100 años que tiene el film son muchos años. Si no la conocen, les recomiendo una web con una gran recopilación de películas en Dominio Público: http://cinelibreonline.blogspot.com
[…] un modo muy diferente al que recuerdan nuestras frágiles memorias: diversas adaptaciones al cine (como la versión muda de Hepworth, en 1903), la ópera (de José Ramón Enríquez, en 1995, por ejemplo), o el ballet (creado por Christopher […]