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¿A qué lector no se le ha atragantado algún libro? Cuando esto pasa hay dos opciones: o lo dejas a un lado, ya que hay muchos más libros que tiempo para leerlos, o te empeñas y sigues leyendo aunque te parezca un tostón, y de esta forma confirmar que efectivamente lo es o quizá, con un poco de suerte, descubrir que ha merecido la pena el esfuerzo. Curiosamente, gracias a Amazon sabemos que los libros que más se abandonan tienden a ser los mismos.

Y, aunque Amazon no suele hacer públicos los datos que recaba gracias a su plataforma Kindle, no es el único dato sobre lectura que ha dado a conocer. Según un reciente estudio llevado a cabo por la empresa Jellybooks, las mujeres son más pacientes y perseverantes que los hombres, siendo capaces de llegar al menos hasta la página número cien, a pesar de que el libro les parezca aburrido o difícil, mientras que estos últimos tienden a abandonar la lectura al llegar aproximadamente a la página cincuenta.

También se han dado a conocer otros detalles interesantes, como que solo el cinco por ciento de los libros son terminados por el setenta y cinco por ciento de los lectores. O que, en contra de lo que se piensa, los lectores que suelen consumir plataformas de televisión, tienden a terminar los libros que empiezan. De hecho, dice el informe, si son fanáticos en Netflix de un determinado género, tienden a leer libros sobre esa temática, aunque eso sí, concentrados en determinados momentos de la semana, y más concretamente en el fin de semana.

Según Sophia Woodley y Oliver Mantell, autores del informe, este tiene un enorme potencial para comprender los hábitos de los lectores y descubrir cómo hacer que las personas lean más, puesto que ayuda a entender más sobre quién lee, qué y cuándo, qué es lo que hace que los lectores abandonen un libro o cómo se correlacionan o no la lectura con las preferencias culturales y los medios de comunicación.

El informe concluyó que las ventas de libros electrónicos alcanzaron su punto más alto en 2014 y que a partir de ahí han ido bajando, mientras que los audiolibros han sido el sector que más rápidamente ha crecido, con un aumento del ciento cincuenta por ciento entre 2013 y 2017. La poesía también está prosperando, con un aumento del sesenta y seis por ciento entre 2013 y 2018, aunque con una base potencial de lectores mucho más pequeña, quizá gracias a la influencia de diversos autores que llegan a acumular millones de seguidores en sus cuentas de Instagram. Se confirma que los jóvenes entre 18 y 24 años son los lectores más ávidos de poesía y casi uno de cada cinco han leído al menos un poema en el último año.

No es la primera vez que se realiza un análisis de estas características. En 2016, Kobo, una empresa líder en la industria de la lectura, publicó un estudio que sugería que un lector de libros electrónicos compra casi el doble de lo que lee. Además, el género cuyos libros más tendían a terminarse era el romántico, con un sesenta y dos por ciento de los lectores, seguidos de cerca por la novela negra y la fantasía. Frente a eso, solo el cuarenta y cuatro por ciento logró terminarse las 784 páginas de El jilguero de Donna Tartt.

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