Jimmie Nicol en 1964 (Fuente).

Nacido como James George Nicol el 3 de agosto de 1939 en Barnes, Londres, Jimmie Nicol es una de esas figuras casi míticas de la historia del rock que rozaron la fama mundial solo para desaparecer después en el más absoluto anonimato. Su historia, breve pero intensa, se entrelaza con la de los Beatles en uno de los momentos más álgidos de la Beatlemanía. En junio de 1964, con apenas 24 años, Nicol fue llamado de urgencia para sustituir a Ringo Starr, que había sido hospitalizado con amigdalitis, justo antes de que la banda iniciara su gira mundial. Nicol era ya un reputado baterista de sesión que había tocado con Georgie Fame and the Blue Flames, y su habilidad le valió una rápida audición en los estudios Abbey Road, donde tocó algunos temas de los Beatles con el resto de la banda. Lo aprobaron casi de inmediato. Se le cortó el cabello al estilo característico de los Beatles, se le ajustó el traje de Ringo —aunque le quedaba algo corto— y, en cuestión de horas, ya estaba abordando un avión hacia Copenhague para el primer concierto de la gira.

Durante los diez días siguientes, Nicol vivió una experiencia vertiginosa: tocó en ocho conciertos en seis ciudades de Dinamarca, los Países Bajos, Hong Kong y Australia, asumió el papel de Beatle con profesionalidad, concedió entrevistas, saludó a fans e incluso inspiró una canción futura. Cuando durante los ensayos le preguntaban cómo se sentía, solía responder: «It’s getting better», frase que años después se convertiría en parte del tema «Getting Better” del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Su participación terminó abruptamente el 14 de junio de 1964, cuando Ringo volvió a incorporarse a la gira en Melbourne. Sin demasiados protocolos, Brian Epstein, el mánager de la banda, le entregó un cheque de 500 libras y un reloj de oro grabado con las palabras: «From The Beatles and Brian Epstein to Jimmie – with appreciation and gratitude». El resto de los Beatles dormía cuando Nicol abandonó el hotel y tomó un vuelo de regreso al Reino Unido. Según contó más adelante, la experiencia le dejó un sabor agridulce: «Sustituir a Ringo fue lo peor que me pudo haber pasado. Después de los titulares, yo también empecé a desvanecerme».

McCartney, Harrison, Lennon y Nicol en los Países Bajos el 5 de junio de 1964 (Fuente).

De vuelta en Londres, Nicol intentó capitalizar su breve fama formando su propia banda, Jimmy Nicol and the Shubdubs, con la que lanzó algunos sencillos sin éxito comercial. También colaboró ocasionalmente con otras bandas, incluyendo una sustitución breve con The Dave Clark Five, y tocó una última vez con los Beatles en Brighton el 12 de julio de 1964. Sin embargo, su estrella se apagó rápidamente. En 1965 declaró la bancarrota con deudas superiores a las 4.000 libras, y ese mismo año se divorció. En busca de nuevos horizontes, se unió a la banda sueca The Spotnicks, con quienes giró por Europa y América Latina. Terminó radicándose durante un tiempo en México, donde incluso abrió una fábrica de botones y se interesó por la samba y la bossa nova. Pero su estilo de vida errático, marcado por el consumo de drogas, le pasó factura, y fue finalmente expulsado del grupo.

En 1975 regresó a Inglaterra y se dedicó a trabajos de construcción y rehabilitación de viviendas. Desde entonces, desapareció casi por completo del ojo público. A lo largo de los años rechazó entrevistas y apariciones, y mantuvo un perfil extremadamente bajo. A pesar de rumores que circularon en los años 80 que aseguraban que había muerto en 1988, se confirmó en 2005 que seguía vivo y residía discretamente en Londres. A día de hoy, Nicol representa un caso único en la historia del rock: un hombre que fue un Beatle durante diez días y luego optó, voluntariamente o no, por el olvido. Su historia es un recordatorio de lo efímera que puede ser la fama y de lo frágil que resulta la línea entre el estrellato y el anonimato. A pesar de todo, dejó una huella singular en la historia de la música, encapsulada en un puñado de conciertos, un reloj de oro y una frase que acabó inmortalizada en una canción.

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