Hay películas que llegan al cine precedidas por una promesa implícita, casi un contrato con el espectador. The Martian fue una de ellas. La novela de Andy Weir, publicada inicialmente de forma casi amateur en internet, se convirtió en un fenómeno inesperado y catapultó a su autor a la primera línea de la ciencia ficción contemporánea. Su éxito no fue casual: ofrecía algo poco habitual en el gran público, una historia de supervivencia espacial donde el rigor científico no era un adorno, sino el motor mismo del relato. La posterior adaptación cinematográfica, lejos de diluir ese espíritu, supo trasladarlo con notable fidelidad, consolidando la idea de que era posible hacer ciencia ficción accesible sin renunciar a la verosimilitud.
Tras aquel éxito, Weir publicó Artemisa, una obra menor en recepción y ambición, antes de regresar a una fórmula más cercana a su debut con Project Hail Mary, llevada al cine como Proyecto Salvación. Tanto El marciano como esta nueva historia comparten una base muy reconocible: un protagonista aislado, enfrentado a un entorno hostil, obligado a recurrir a su ingenio para sobrevivir y, en última instancia, salvar a la humanidad. No deja de ser una reformulación moderna del viaje del héroe, ese esquema narrativo clásico en el que el individuo abandona su mundo conocido para adentrarse en lo desconocido en busca de una solución que trasciende su propia supervivencia. En este sentido, la película conecta también con Interstellar, otra de las grandes referencias recientes del género, donde el viaje espacial se convierte en una odisea existencial con implicaciones colectivas.
Sin embargo, donde El marciano destacaba por su coherencia interna, Proyecto Salvación muestra grietas que tienen que ver menos con la ciencia y más con la construcción del relato. La película plantea un protagonista que, hasta el último momento, no iba a formar parte de la misión, pero que una vez en el espacio es capaz de desenvolverse con una competencia casi absoluta en tareas extremadamente complejas. Más allá de que la ciencia ficción admita licencias, aquí el problema no es tanto la falta de realismo como la ausencia de preparación narrativa: las habilidades aparecen cuando son necesarias, pero no han sido previamente justificadas.
Lo mismo ocurre con la relación entre el humano y la inteligencia extraterrestre. A pesar de que la criatura presenta una forma radicalmente no antropomórfica, su comportamiento, su forma de comunicarse e incluso su sentido del humor responden a patrones sorprendentemente humanos. La película construye así una empatía inmediata que funciona a nivel emocional, pero que sacrifica verosimilitud al eliminar las barreras cognitivas, culturales y perceptivas que cabría esperar en un primer contacto entre especies completamente distintas, algo que sí se aborda con mayor cuidado y complejidad en La llegada, donde la comunicación misma se convierte en el eje del conflicto y del relato.
Este tipo de decisiones narrativas no son casuales. Responden a una voluntad clara de hacer la historia más accesible, más ágil y, en última instancia, más cercana al espectador. Pero ese mismo proceso es el que termina erosionando la sensación de realidad que sí estaba presente en la obra anterior de Weir. La ciencia, que en El marciano era una herramienta dramática, aquí se convierte en un telón de fondo que legitima lo que en esencia es una aventura de tono más ligero. Y es precisamente ese tono el que termina de definir la experiencia.
La banda sonora juega un papel clave en esta percepción. Lejos de reforzar la tensión o la gravedad de las situaciones, opta en muchos momentos por un registro cercano a la comedia o a la aventura desenfadada, incluso en escenas que, por su naturaleza, deberían transmitir peligro o urgencia. Esta elección genera una cierta disonancia: la imagen plantea un escenario extremo, pero la música invita a interpretarlo como algo menos serio, casi como un juego. El contraste se hace especialmente evidente si se compara con Interstellar, cuya banda sonora, compuesta por Hans Zimmer, se integra de forma orgánica en la narración y contribuye decisivamente a construir una atmósfera de trascendencia y riesgo real. En Proyecto Salvación, en cambio, la indefinición tonal —a medio camino entre el drama, la aventura y la comedia— impide que la película termine de asentarse en un registro claro.
Con todo, sería injusto negar que la película cumple con solvencia en su vertiente más inmediata. A pesar de su duración y de las numerosas escenas en las que el protagonista se encuentra solo, el ritmo es ágil y el conjunto resulta entretenido. La historia avanza con fluidez, las situaciones se suceden sin sensación de estancamiento y el espectador se mantiene implicado en el desarrollo de los acontecimientos. En ese sentido, Proyecto Salvación funciona bien como producto de entretenimiento, como una propuesta capaz de mantener el interés y ofrecer un buen rato de cine.
La cuestión es que, cuando se la coloca en el contexto del género y, sobre todo, en relación con la propia trayectoria de su autor, las expectativas juegan en su contra. No estamos ante una obra que redefina la ciencia ficción ni que aspire a convertirse en un referente duradero. Más bien al contrario, se queda en un terreno intermedio: suficientemente sólida para resultar disfrutable, pero demasiado complaciente en sus atajos como para alcanzar la categoría de hito. Quien busque una experiencia ligera encontrará aquí motivos para disfrutarla; quien espere la misma exigencia y coherencia que hicieron destacar a El marciano probablemente salga con la sensación de que, esta vez, la historia ha preferido ser cómoda antes que verdaderamente verosímil.

El desconocimiento te esta llevando a decir estupideces
El problema es que estás criticando la película y no el libro, en el libro hay un rigor científico mucho más sólido para tus observaciones, solo que en la película los mismos han Sido sacrificados en pos de hacerla más digerible para el público masivo o lo que sea.
Un excelente artículo y bien redactado. Me parece que es justo lo que paso con la película y ahora con tanto promoción nadie dice las cosas como son. Bravo!!!
Una de las críticas más flojas, incoherentes llenas de envidia que he leído, se nota tu carente conocimiento del género, incapacidad de conectar lo que además de un best seller una película bien hecha de principio a fin.
El texto no es crítica, es postureo con vocabulario elegante. Parte de una idea rancia: si no es oscuro y deprimente, entonces no vale. Con ese prejuicio, reduce una obra a “cómoda” sin entender ni el género ni sus variantes.
Suena a alguien atrapado en la ciencia ficción de hace décadas, incapaz de aceptar que el género también puede ser optimista, técnico y resolutivo sin volverse superficial.
En corto: no analiza, pontifica. No entiende, y sobre todo dicta, termina exhibiendo más su rigidez que las supuestas fallas de la obra.
Efectivamente, cuando leí el libro, pensé que sería imposible hacer una película sobre el mismo (o al menos una película consumible) El libro es de lo mejor que he leído en ciencia ficción y la película es, creo yo, la mejor adaptación que se puede hacer teniendo en cuenta que se pretende que la gente la vea. Supongo que cuando dices cómoda, te refieres a cómoda de ver, porque cómoda de adaptar no creo que haya sido. Gran película y mejor libro.
Hay que decir semejante tontería sin ponerse colorado. Por lo menos leé el libro, increíble hasta donde llega la estupidez humana.
Es verdad, la peli está diluida vs. el libro, creo q pusieron en 11 el mood de Andy Weir y por eso el tono aventurita graciosa reina en la atmósfera de la peli, su forma de escritura (por lo menos en Artemisa y Proj. Hail Mary) es bastante descontracturada, «rigurosidad» solo en la ciencia q une todo/resuelve situaciones pero después incluso en momentos tensos se ríe y se toma todo como diciendo entiendo q es una situación limite, si superó esto genial y sino mala suerte xq lo di todo, es entendible lo diluido de la peli para no abrumar con conceptos, sobre todo si se tiene en cuenta q muchos mataron interestelar justamente por ser tan rigurosa, es una muy divertida y entretenida peli de ciencia ficción blanda, si querés la experiencia completa anda al libro, incluso me parece comercialmente correcto para brindarle sobrevida al libro (no es q la necesite ni mucho menos, pero todo sirve).
Excelente y entretenido artículo, coincido plenamente con la apreciación de la película. Gracias.
En el libro , la jefa lo obligaba a hacer todas las pruebas antes que nadie… y antes de enviarlo le dice: por eso ge preparé, tu siwnpre fuiste la tercera opción
Aparte, la conjnicación rocky se toma su tiwmpo. La peli simplifica michas cpsas por ser la peli… pero jizgar a Andy Weir por la película te deja mal parado como crítico de cine… mejor de ina vez destruyan a dumas por las horrorosas versiones de los tres mosqueteros
Pienso que están errados los comentarios insultantes que hacen referencia a lo que está plasmado en el libro, porque la crítica se basa exclusivamente en la película. Están jugando al crítico con la excusa de que él juzga la película.
No es camisa de fuerza que para ver, analizar y criticar un filme sea necesario leer el libro, así que no es una «Estupidez humana» dejar de hacerlo.
Adicionalmente está comparando la película con otras del mismo género, lo cual es muy válido.
Las críticas y descalificaciónes sobran.No está juzgando el libro,si no la película.Tal vez le hubieran venido muy bien a una película que dura dos horas y media haber explicado mejor esas obvias incongruencias que ha detallado el artículo.En mi opinión el momento en el que el «adorable» marciano se transforma en un personaje de Disney pierde todo el interés.Un saludo.
Que pena estar tan equivocado, lee el libro, que pena de verborrea completamente errada.
Veamos dos cosas, el libro y la película nunca van de la mano. Cada uno imagina, lo que puede ser, la película plasma una visión, lamentablemente el tiempo debe reducir algunos temas, que, aunque importantes se deben hacer cómodos para la audiencia. La película lleva dónde debe ir, la construcción de personajes aunque a veces salte y falten escenas es necesaria, aquí aloja algo más que ciencia ficción, la empatía juega un papel primordial. En el cine no solo se ve el largometraje , también se escucha al que está al lado.
Muy de acuerdo
Es la primera crítica que veo de la película con la que estoy alineado.
Iba buscando ver in poco más de ciencia en la película y me supo a drama/comedia ligera. Nada que ver con el libro que me lo he leído para de veces y me gusta la ciencia ficción que propone.
Sinceramente no he leído los libros. Pero he visto las dos películas martian y esta. sinceramente me parece que las dos se toman por el pito del sereno la seriedad y el rigor cientifico. Más allá de parecer incluso cómicas en el tono. Pero hay cosas que una persona que se le planteen como ficción científica pasen a la fantasía o incluso al imaginario Disney. Para empezar en uno no puede plantear que todo es absolutamente riguroso y luego en los momentos más extremos hacer cosas que claramente son imposibles. Por ejemplo en martian tenemos el uso de la cuenta aislante para aislar el traje, la base que ha explotado con un plástico y cinta islante ya todo bien. Luego desmonto una nave y entró en órbita y luego se hace un agujero en el traje para propulsarse con su propio oxígeno. Todo eso es muerte segura en una película rigurosa. Pura fantasía. En esta más allá de plantearnos organismos que flotan y se propulsan en el espacio y se comen estrellas y viajan de estrella en estrella propagándose como pedro por su casa pues si obviamos eso lo de comunicarse con una roca con patas que pasa totalmente de explicar como empieza esa comunicación… El personaje de Rocky parece sacado de una película de Disney. Luego que si hay otros organismos que se comen a esos astrofagos que viajan por los sistemas solares… Toda la historia me parece de un sinsentido brutal. Me estás diciendo que el protagonista de carga un astrofago pero la temperatura de sol no los mata y que son células … Bla bla bla. Todo bastante increíble hasta el punto que resulta todo muy absurdo. Y para empezar ya estaba fuera de la película cuando todo se presenta de una forma cómica con el tipo cayéndose y haciendo el idiota. Y dices y han enviado a este señor al espacio? Pero vamos que interstellar también era un dramón absurdo. Tiene varios momentos que son de absoluto tierra trágame. Cómo cuando anne Hathaway habla del amor como dimensión cósmica porque quiere ir a ver a su novio y deja la objetividad científica a tomar vientos o cuando el protagonista se tira de la nave para descubrir la formula de la coca cola y pasársela vía espacio temporal a su hija…. Y cuando pasa de ahí pues ya está en la tierra y va a ver a su hija que ya es una anciana y ni le da un abrazo ni nada. Pero si has estado llorando toda la película por ella… En fin todo muy absurdo.
Lo verdaderamente cierto es la brecha que hay entre la ficción y a la realidad cada vez es más amplia como si jamás fueran a encontrarse
Cualquier película que se haga nunca reemplazará los detalles de un libro, por lo digerible la película te entrega eso y te da la ilusión de que es posible encontrar supervivencia y apoyarse aunque seas de fisferentes galaxias, se destaca en concepto Amistad y generosidad.
La parte de los astrofagos es la parte de ficción de una película/libro de ciencia ficción. La película condensa el libro, el primer montaje duraba 4 horas, llegó a los pases de prueba con 3:45 y se recortó hasta la duración actual. Evidentemente la decisión fue un acierto, de ahí el taquillazo (la capacidad de atención de la gente se ha visto reducida drásticamente durante este principio de siglo). El libro, por ejemplo, explica que Rocky es como es por como es su planeta, algo que el libro te explica con todo lujo de detalles y con rigor científico. El libro es una obra maestra, como la película, con fundamentos científicos muy sólidos y con una parte de ficción muy original (los astrofagos se inspiran en el problema del cuerpo negro que llevó a Planck a formular la teoría de que la luz viaja en paquetes discretos de energía o cuantos). El problema de la ciencia ficción es los pobres conocimientos de ciencia que tiene la población en general. Proyecto Hail Mary es una obra magna de la literatura y su película la mejor adaptación posible.
La historia escrita es una cosa y la historia filmada es otra, cada cosa tenía su finalidad, ambas son obras de arte, similares pero diferentes, a mi me han gustado ambas, cada una en su contexto.
No considero que la cinta pretenda posicionarse en un podio similar a la de the marcian o interstellar. No será disrruptiva pero si cambia el tono y lo hace un poco mas ligero que otras peliculas en la misma linea. Juega mucho con lo emocional y muestra un «heroe» que no quizo ser. Respecto de las habilidades, se nota que la autovaloracion de Grace sobre si mismo es de gran autoexigencia, las personas pueden lograr cosas extraordinarias en situaciones extremas, y al personaje no le falta intelicencia pero si experiencia. Respecto al alienigena, nos regresa a un tono casi del estilo «E.t» , no encuentro valida la comparacion con Arrival. Y por ultimo, la banda sonora es muy buena, tal vez no espectacular, pero uno recuerda y asocia automaticamente con la cancion de harry stiles y una excelente escena de karaoke que se cola en una pelicula de ciencia ficcion.
Yo cuando la película no es algo que logró preveer y me sorprende con originalidad pero tengo que quejarme de algo
Por fin encuentro un artículo con una crítica mas sensata y razonable diferente al resto de artículos donde se atreven a meter en el mismo saco esta película con Interestellar y el Marciano (entre otras).
Esta película es divertida, entretenida y pero el rigor científico brilla por su ausencia como si lo hacen las otras 2 películas reiteradamente referenciadas.
Grande la parte en que hablas de la comunicación con el extraterrestre y la comparación con la forma en que se representa en la película La Llegada.
Pienso que ha habido mucho dinero (del dedicado al marketing de la película) en la prensa especializada para que todas digan lo mismo y la elogien tanto como lo han hecho.
Es que generalmente las películas son mucho más livianas que el libro. Para filmarlas deben aligerar muchos conceptos científicos que si están presentes en el libro. Tal vez tu al hacer está crítica, no has leído el libro y por lo tanto tu crítica conlleva la misma liviandad que le atribuyes al guión del filme. Antes de escribir, informarse no está de más. Saludos.
El comentario va desde la clásica y cansina posición de quienes, se leen un libro y esperan quebla adaptaciónnsea una transcripción a imágenes, casi literal del mismo. Evidentemente esto no ouede ser así, pero viniendo de alguien que se dice crítico de cine, solo se puede presumir entonces, sesgo y prejuicio.
Finalmente… ¿Nadie te enseñó a hacer críticas sin ?spoiler ?
No entiendo el criterio que usan los críticos para hablar de una película. Más allá de estar o no en desacuerdo con el crítico, ver una película es una experiencia muy subjetiva. Un crítico expone su punto de vista, y eso es siempre válido, pero no significa que sea universal. Mi criterio para calificar una película se basa en aspectos que tal vez otro no tenga en consideración, y ciertamente en gustos que son diferentes al del crítico o al de cualquier otra persona, de allí que sea muy subjetivo. Me gustaron las activaciones, me gustó la trama, me gustó la película. Si me pareció que algunos aspectos se hayan dejado de lado, como el hecho de que encontraron una forma de comunicarse demasiado rápido, no se puede hacer una película que en menos de 120 minutos respete letra a letra el contenido de un libro.