Desde el inicio de los tiempos, los grandes poderes han conspirado para torcer el rumbo de la historia a su conveniencia. 

Guerras, revoluciones, movimientos sociales de diversa índole, atentados terroristas, a todos se les da una explicación oficial, pero quizás nada sea lo que parece ser, nadie represente lo que dice representar. 

Éste documental está realizado con una más que evidente intención divulgativa, tal vez sus pretensiones no vayan más allá del intento de dar a comprender los entresijos de la siempre nebulosa masonería. 

No obstante, he de reconocer que ese objetivo lo consigue con creces, pero quizás se eche de menos una mayor profundización en cada una de las cuestiones de las que trata, ya sean sus orígenes, ya sean sus vínculos estrechos o no, con otras sociedades secretas, ya sea la percepción que de sus miembros hayan tenido los poderes políticos o la sociedad civil en su conjunto. 

El origen de la masonería lo podemos encontrar allá por el siglo VII, cuando los gremios de albañiles y talladores de piedra se unifican con el objeto de preservar sus conocimientos en secreto, elaborando para ello, y ex profeso, todo un corpus ritualístico, unos rituales y ceremoniales que estarían basados en la antigua liturgia egipcia de iniciación sacerdotal. 

La primera masonería se dio en denominar «operativa», y aunque surgió en pleno medievo, se inspiraba en las sociedades secretas que pululaban por el mundo mediterráneo en tiempos pre-cristianos. Una de ellas, a la que más veneración rindió la masonería, no era otra que la «secta de los pitagóricos» y su conocido «Teorema». Una sociedad de índole acusadamente secretista, gnóstica, selecta, y al frente de la cuál, se encontraba el también enigmático Pitágoras. 

El metraje del documental avanza, y una vez explicado el origen más o menos mítico de la masonería, hace un requiebro mortal y se retrotrae a otro posible mito fundante, el de los caballeros templarios. 

Hay que remontarse al viernes 13 de octubre de 1307, cuando una bula papal acaba con la persecución y muerte de los principales líderes templarios. Según algunas teorías, nada descabelladas, aquellos maestres que consiguieron escapar a la matanza, cargaron en barcos  los tesoros y los archivos que aún conservaban y se pusieron a buen recaudo en Escocia, donde casualidad o no, surgió la logia número cero de la masonería. De igual manera, la película llama nuestra atención sobre los misteriosos vínculos entre masonería y templarios, dado su común carácter anticlerical y antimonárquico. 

Pero hay algo a tener en cuenta, es cierto que la masonería ha mostrado siempre su desprecio por la iglesia católica, tomando en consideración, que lo ha argumentado sobradamente, ya que pensaban que el clero, demasiado ocupado en mantener sus posesiones temporales, nunca se interesó en demasía por ser orientadores de las almas de su rebaño, por eso se han declarado disconformes y desconfiados con el omnipresente poder eclesiástico. 

La masonería, sigue insistiendo la película, jamás ha sido una organización que se definiera como atea, más bien, y en todo caso, han manifestado su necesidad de creer en Dios de la forma y con los rituales que ellos eligieran, y sin imposiciones dogmáticas de ninguna clase. De hecho, creen en un ser superior único, simbolizado por «el ojo que todo lo ve» e inspirado en el ojo del Horus egipcio. El documental prosigue unos minutos más, internándose en las interioridades del ritual y la liturgia masónicas,y en los diferentes grados de los que son revestidos sus iniciados y que pueden ir alcanzando de forma escalonada.Termina, por último, haciendo un repaso de los distintos sucesos históricos en los que supuestamente se vieron implicados tanto la masonería como la orden de los iluminatti, intentando aclarar las acusaciones vertidas por monarcas y dictadores, por un lado, y la defensa a ultranza de sus valores, moral y amor por la humanidad, por parte de la masonería. 

En aquellos lugares elegidos por las logias para sus ritos de iniciación, suele haber una inscripción en la pared:

«Visita interior a terrae rectificando invennies occultum lapidem» 

Que quiere decir: «visita el interior de la tierra, por medio de la rectificación hallarás la piedra escondida» 

Después de haber visionado el documental «Sociedades secretas», surge en mí como una especie de poderoso deseo, y me quedo misteriosamente prendado de esta exhortación masónica, una clara invitación a la búsqueda de las profundidades del yo, de uno mismo, de aquello que el universo y los demás esperan de nosotros.

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