Bibliófago y otros cómics sobre escritores de Juan Luis Iglesias y Sergio Martín.

«El buen perfume se vende en frascos pequeños», reza el refranero español. Y aunque razón no le falte a esta sentencia, pocos géneros han sido históricamente más menospreciados como el microrrelato, estimado por muchos como un género menor, tal vez precisamente por su brevedad. Sin embargo, concisión, efectismo, capacidad sugestiva o dominio absoluto de la elipsis son algunas de las características que se dan cita en este tipo de textos de escasas líneas, que ponen a prueba el ingenio y la versatilidad de cualquier escritor. Ahora bien, la aparición de Internet y la forma de vida acelerada que llevamos, que han cambiado nuestra manera de leer y de comunicarnos, ha hecho que este género narrativo pase a un primer plano.

Otra de sus posibles peculiaridades es la intertextualidad, que da como resultado diferentes tipos de textos y de géneros híbridos. Uno de ellos, bastante singular, es el que se entrelaza con el lenguaje del cómic. Microrrelatos en cómics o cómics con forma de microrrelatos. Una propuesta de la que, desde luego, no se han visto muchos ejemplos. Uno de ellos, y además con un enfoque metaliterario, es Bibliófago y otros cómics sobre escritores, un pequeño volumen que ha sido guionizado por Juan Luis Iglesias y dibujado por Sergio Martín. Este volumen además tiene la peculiaridad de que ha sido autoeditado, con una tirada que hace honor al género, mínima, de 101 ejemplares, lo que lo convierte en una verdadera joya para coleccionistas y amantes de este tipo de historias.

A primera vista podríamos pensar que el volumen completo está compuesto por cuatro relatos, pero si miramos con más detenimiento el contenido descubriremos que sería más justo decir que lo que hay en el libro en realidad son cuatro microrrelatos. Cada página está constituida por una o dos viñetas, nunca más, con un uso muy limitado del lenguaje escrito, escasos bocadillos con menos texto y algún que otro comentario del narrador, y un manejo muy interesante de la elipsis, como corresponde a este tipo de géneros narrativos en el que menos siempre es más.

Cuatro son las historias que tienen cabida el volumen y de todas ellas solo la primera, que además es la que da título a todo el conjunto, presenta diferencias significativas del resto, ya que el protagonista es un biblófago, inmerso en un misterioso asesinato, lleno de referencias literarias. Los otros tres, «Bola de nieve», «¿Qué tiene Bukowski en la cabeza?» y «Salinger vs Bradbury», tienen en común que están protagonizados por gigantes de la literatura. Lo que sí tienen en común todas las historias es el tema literario, que se pliega sobre sí mismo para hablar de la propia literatura, en un alarde autorrecursivo. Eso, y un tipo de lenguaje muy poco convencional en el cómic, por lo que tienen de experimental.

Las historias presentan otra de las características del microrrelato: a menudo linda con el aforismo y con la poesía. Es por eso que, en estas historias, la acción es mínima, y están planteados más como una suerte de poema visual que como un relato sólidamente construido. «Bola de nieve», por ejemplo, parte de una cita de Paul Auster, mientras que «¿Qué tiene Bukowski en la cabeza?» se pierde en el hilo de pensamientos del insigne escritor. Todo ello con un dibujo sencillo, en blanco y negro, que en ocasiones roza lo esquemático, suficiente para captar la esencia de aquello que presenta.

El sentido de este libro probablemente pueda ser más exprimido si se tienen un mayor conocimiento de los escritores que desfilan por él, y si el lector es profano en esta materia es posible que por momentos pueda sentirse perdido o desorientado, pero en lo esencial es posible aprehender el contenido básico de todas las historias sin haber leído ni una sola palabra de sus personajes. Además, puede servir de acicate para picar la curiosidad y animar a algún lector a acercarse al particular universo de esos autores. En cualquier caso, Bibliófago y otros cómics de escritores es una audacia que solo es recomendable si se quiere leer un tipo de cómic que se salga sin reservas de lo convencional.

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