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Cuando nos preguntamos qué función cumple la Literatura, por lo general resulta algo difícil de definir, ya que no cumple con una función pragmática, conforme a nuestro día a día y a sus exigencias. Tampoco nos aporta una verdad científica. Sin embargo a lo largo de muchos años, con el transcurso de las civilizaciones, siempre ha estado vigente, formando parte de la historia de la humanidad. Su función está unida a su naturaleza, a sus características, a aquello que lo hace propio. Es junto a las demás Artes, la que usa como recurso la palabra, ya sea en forma oral o escrita, por lo que hace uso de la estética, de la armonía en el sonido. A su vez se vale de recursos literarios, como la metáfora o la rima. Un lenguaje simbólico, no el que usamos a menudo, o uno formal, para expresar de esta forma sentimiento e ideas y despertar la sensibilidad en el otro. Así buscamos un sentido más profundo que va junto a la existencia del hombre. Podemos decir que tiene doble función. Deleitar: o causar agrado, elocución y haciendo el uso del orden, proporción, armonía; y por otro lado de ser útil: el contenido que tiene sobre la moral, sociedad, historia y de las demás artes y ciencias. Por lo que forma y contenido son fuentes de placer estético. Su sentido es justamente ir más allá de la práctica y engloba otras partes, que conforman la realidad del ser humano, para hacerla más visible y completa, junto con diferentes conflictos que puede tener, historias, afectos, sentimientos, ideas o preguntas que podemos realizarnos. En este sentido tiene una estrecha relación con la filosofía. Nos muestra un mundo que por más que hace uso de la imaginación es reflejo de la realidad. En el acto de la lectura cada lector le da un sentido personal. Nos ayuda a la reflexión, a desarrollarla. Es un aliado en la soledad, nos acerca a las personas y sus pensamientos, lo que nos hace más compresivos y amplia nuestra experiencia. También tiene una función catártica, como decía Aristóteles. Podemos sumergirnos en un mundo nuevo, repleto de emociones y escenarios, mientras olvidamos el nuestro por nuestro instante.

Ayuda a mejorar nuestra expresión, ampliando nuestro vocabulario, mejora la ortografía. Puede ayudar a comunicarnos mejor con otras personas.

Por último, citando a Ernesto Sábato: «Leer les agrandará el deseo y el horizonte de la vida. Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y el mundo, y los ayudara a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negociación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso».

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