Bord de Mer de Claude Monet, 1865.

El robo de obras de arte perpetrado por los nazis es uno más de los oscuros episodios del Holocausto. Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis llevaron a cabo un saqueo sistemático de obras de arte, principalmente las que pertenecían a familias judías, así como a museos y colecciones privadas en los territorios ocupados. Un expolio que en realidad era parte de un plan más ambicioso para apropiarse de la cultura europea y eliminar la herencia judía.

Sin embargo, a veces en estos episodios se acaba imponiendo la justicia. Así lo demuestra la noticia de que un cuadro a pastel realizado Claude Monet, que había sido robado por los nazis a una familia judía durante la Segunda Guerra Mundial y que se había mantenido desaparecido durante décadas acaba de ser devuelto a los descendientes de sus propietarios originales. La obra en cuestión, titulada Bord de Mer, es una de las primeras de Monet y ha sido valorada en más de 500.000 dólares por una galería de Houston.

Los propietarios originales, una pareja judía de Austria llamada Adalbert e Hilda Parlagi, la compraron en 1936. Cuando dos años después se vieron obligados a huir de los nazis, tuvieron que dejar todas sus pertenencias, incluido el Monet, en el almacén de una empresa de transporte de Viena, con la intención de enviarlo o recuperarlo más adelante. Pero antes de que pudieran recuperar el cuadro, la Gestapo alemana confiscó todo lo que habían escondido en ese almacén, incluyendo al Monet, que fue comprado en una subasta por un comerciante de arte nazi y finalmente desapareció en 1941.

Más de 70 años después, la pintura reapareció en una exposición impresionista en Francia en 2016. Un comerciante de antigüedades de Nueva Orleans la compró y luego se la vendió a una pareja del estado de Washington. Esa pareja la puso a la venta en Houston, pero accedió a entregarla al FBI cuando supo la historia de la obra. Desde entonces, el FBI ha estado trabajando para devolver el Monet a las nietas de los Parlagi, una de las cuales vive en Francia y la otra en España.

«Nuestro abuelo se habría alegrado mucho de saber que el Monet va a ser restituido después de todos sus intentos a lo largo de los años», dijeron las nietas en un comunicado publicado por la Comisión para el Arte Expoliado en Europa. Y añadieron: «Este es un día muy emotivo y excepcional para nosotros, un día que ninguna de nosotras pensó que llegaría a suceder». Ahora bien, la historia no acaba aquí ni mucho menos. La familia Parlagi sigue buscando otras obras de arte robadas por los nazis, incluyendo una acuarela firmada por Paul Signac de 1903 que fue vendida al mismo comerciante de arte nazi que el Monet.

Comentarios

comentarios