Imagen vía Depositphotos.

La era de los libros que permanecían de forma omnipresente en las listas de los más vendidos han quedado atrás y la explicación podrían ser los millennials. En 1982, un año después del nacimiento de esta generación, había unos siete autores en la cima de las listas de los libros más vendidos. Años después, en 1988, un clásico como La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe solo se mantendría en lo alto de las listas ocho semanas y un año más tarde Los versos satánicos de Salman Rushdie permanecería nueve. En 1994, el primer puesto de las listas de los libros más vendidos era compartido por diez escritores, con una media de cuatro semanas para cada título, y en el año 2000, había treinta y tres escritores en todo lo alto de la lista, con una media de no más de una semana por cada uno de sus libros.

¿Qué ha motivado todos estos cambios? No es que los millennials no lean, porque, de hecho, leen incluso más que generaciones anteriores, pero lo hacen de manera diferente. Ya no es solo que la lectura digital haya cambiado por completo las reglas del juego, es que también se ha hecho evidente que, a pesar de que existe un mayor número de lectoras que de lectores, los hombres siguen dominando el canon literario y esto es precisamente algo que los millenials se han cuestionado. Si históricamente las mujeres han sido menos publicadas de los hombres, ¿por qué iban a seguir alimentando un canon con una jerarquía injusta?

Otro elemento que modifica el funcionamiento del sector editorial es que los lanzamientos son ahora el doble de rápidos que hace cinco décadas. Como el mercado exige que los autores que más venden publiquen más a menudo, ninguno de ellos ha sido capaz de replicar, por ejemplo, el éxito del Doctor Zhivago de Boris Pasternak, que estuvo en el primer puesto de los más vendidos entre 1958 y 1959 durante 27 semanas. De hecho, desde la década de 1980 ningún libro, con excepción quizá de El código Da Vinci, de Cincuentas sombras de Grey y de alguno más, ha conseguido estar más de 20 semanas en ese puesto. El ritmo vertiginoso al que se publican ahora los libros puede ser una explicación de por qué los que triunfan tienen una vida más corta.

Con más libros descargados en Kindles de los que podrán leer en una vida, el camino hacia la cima de la lista de los más vendidos está más concurrido que nunca. Sin embargo, de esos, ¿cuáles serán los que serán considerados clásicos en las próximas décadas?

Comentarios

comentarios